Tu porción es Jehova

 

Jeremías 15:15

 

Dios te ha dado una porción de una herencia. Tal vez la vida que vives actualmente no es buena pero gózate en el Señor, porque puedes tener la seguridad de que tendrás una herencia segura por parte del Padre.

 

La porción es su presencia, una porción de su Espíritu Santo, una porción de Dios.

 

Jeremías siendo un profeta y un predicador

 

Jeremías 15:15-19

 

Jeremías siendo un profeta y un predicador estaba pasando en estos tiempos, un tiempo fuerte. Porque él que se decide hablar la verdad de Dios le viene ataque y persecución. El diablo prefiere atacar al mensajero, por medio de los que le escuchan, porque no le conviene que sea escuchado.

 

Muchos piensan que al llegar a Cristo todo será bonito y perfecto, y sí, la vida en Dios es hermosa, pero también se sufre afrentas por estar en Él. Porque cuando empiezas a predicar y vivir distinto a la gente que te rodea, a muchos no les agradará, por lo que recibirás ataques por hablar la verdad de Dios.

 

Por amor a la palabra de Dios él sufría afrentas en su vida. Pero estaba claro que su premio no sería en la tierra, sino en el cielo.

 

Jeremías clamó a Jehová, porque no entendía porqué sufría por predicar su palabra.

 

Jeremías 15:19

 

A pesar de ser servidor de Dios, él le decía que debía convertirse, porque aun tenía una mala actitud por lo que le pasaba. Dios necesita que a pesar de estar sufriendo tengas la seguridad y la certeza de que gozarás del favor de Jehová. Hay que cambiar la actitud y vivir en la fe.

 

Cada circunstancia y situación, dice la palabra, que obra para bien. Si el permite algo es porque algo quiere hacer por medio de ello.

 

Por medio de los mayores procesos Dios saca perlas y diamantes preciosos. Porque de cada situación él saca lo mejor, porque él lo ha prometido, y lo que el Padre promete se cumple.

 

Lo que sacrificas es por lo eterno. Lo que recibas en la tierra no es ni parecido con la promesa eterna del Padre.

 

Jeremías 20:7-9

 

Muchos se preguntan “¿Señor si yo te sirvo, por qué me suceden estás cosas?”. El mundo es tranquilo, pero vacío. El mundo lo que busca es distraerte con sus cosas, pero nada tiene el poder para llenarte. Lo que Dios te puede dar gratis, no lo conseguirás en el mundo ni por todo el dinero que tengas, esa es la porción que le toca a los hijos de Dios, su llenura eterna.

 

Jeremías 20:11

 

Jeremías no quería hablar más la palabra de Dios, pero por más que quiso no pudo parar el fuego que estaba dentro de él. Tenia la necesidad de predicar. Lo que llena Dios, nada lo puede llenar. Cada uno de sus hijos tiene una porción específica, y esa porción nada de lo del mundo lo puede llenar.

 

La porción que Dios da es eterna.

 

Está contigo el que hizo la tierra, el cielo, los animales y todo lo que te rodea, así que, ¿De qué temerás si el dueño del mundo está contigo? Para guardarte y defenderte.

 

Aunque tu seas débil él te hará un muro fortificado. La mano de Dios te sostendrá cuando el mundo te enfrente, él te acompañará, no lo harás con tu fuerzas sino con la porción de Jehová en tu vida.

 

Confía a pesar de la aflicciones, porque el que está contigo ya venció al mundo.

 

La porción de Jehová es la más grande y poderosa.

 

La manera de saber que estás haciendo las cosas bien es cuando te vienen ataques, persecución y vituperios. Pero encárgate del Reino y él se encargará de ti y tus cosas.

 

La porción que Dios te da es segura.

 

No temas ni desmayes que él estará contigo hasta el fin.

 

Dios te dice que siguas y avances, no preguntes por qué ni para qué, si él te manda, la porción de Jehová está en ti para hacer esa obra.

 

No temas, esa es parte de su porción.

 

Lamentaciones 3:55-57

 

Dios no siempre te dará explicación de lo que quiere hacer contigo, pero si te dice claramente que no temas. Muchas veces se espera manifestaciones sobrenaturales de Dios para actuar, pero si te dice algo obedece y él obra en medio del proceso, empieza obedeciendo, así no entiendas.

 

El dolor o la afrenta que puedes recibir por medio de la palabra actualmente, traerá su recompensa. Y es la seguridad de que viene algo mayor.

 

Jeremías 2:17

 

Al salir de este proceso, algo mejor está por venir.

 

Salmos 73:26

 

Tu porción es Jehová, tu parte está en Dios, en él confía. Cada uno tiene su parte y porción en Cristo y la recibirás a medida que lo busques.

 

Lamentaciones 3:22-39

 

¿A caso pasará algo en la tierra que él no lo sepa antes? Dios no es como nosotros, él lo sabe todo y es quien lo permite.

 

A muchos Dios los llama en juicio, pero aún así no buscan a Dios.

 

Jeremías en medio de su sufrimiento sabía nuevamente que su porción era Jehová, y que su riqueza y porción más preciada era Jehová de lo Ejércitos en su vida. Así también es en tu vida.

 

Pregúntate ¿Qué representa Dios para ti? Lo que está escrito en su palabra es lo que debería ser y manifestarse en tu vida.

 

A los de corazón testarudo Dios le debe hablar fuerte, y los de corazón apacible, que escucha y obedece, Dios le habla más suave. Se manifiesta con cada uno de acuerdo a cómo son.

 

2 Crónicas 15:7

 

La obra para Dios, sea cuál sea, sea servir agua a alguien, o limpiar su templo, tiene recompensa. Así que no seas flojo o testarudo, porque él recompensa a quienes le sirven.

 

La otra porción que a ti te toca es que dejarás de ser criatura y pasarás a ser hijo de Dios. Hijo de Dios no son todos, sino los que lo reciben en su vida y se la entregan para que se haga su voluntad.

 

Juan 1:12

 

Como hijo de Dios tienes poder para demandar lo que Dios te ha prometido.

 

Todo lo que Dios quiere hacer, sanidad, liberación y más quiere hacerlo por medio de ti, y eso también es parte de su porción.

 

Juan 14:16-18

 

Dios por medio de su palabra no te ofrece una sola porción, sino varias, entre ellas un Padre que cuidará de ti. Además de un consolador y ayudador que siempre estará contigo, todos los días hasta el fin del mundo. La biblia no exagera, ella es precisa, si el mundo no se ha acabado significa que está palabra sigue vigente, él está contigo.

 

Jesucristo está y sigue en tu vida.

 

Y una de las más importantes de su porción, es la salvación y la posesión del Reino de los cielos que es eterna.

 

Su paz, sus promesas y respuestas debes hacerlas tuyas, para que poseas todo lo que Dios ha dejado para ti.

 

Tienes porción no solo en la tierra, con lo que te dará aquí, sino también en los cielos, que es más grande y poderosa que lo que recibes en la tierra.

 

No será fácil, pero ten la paz y la certeza de que tienes la ayuda del Espíritu Santo hasta el fin.

 

2 corintios 12:8-9

 

Bástate con la gracia de Dios, porque su gracia se manifestará en tu debilidad. No hay excusa para caer de donde ya Dios te sacó. Si tú buscas verdaderamente a Dios él te dará la fortaleza y las fuerzas para que seas el más fuerte en lo que era tu mayor debilidad.

 

Dios puede hacer que tu debilidad sea tu mayor fuerza.

 

Dios te puede usar de muchas maneras que ni tú mismo te imaginas cómo lo hará.

 

Cuando las cosas te vayan fuertes la fortaleza de Dios se manifestará en ti.

 

Salmos 73:17-18

 

En lo íntimo Dios te hace entender lo que ahora no entiendes.

 

Lo que se gana rápidamente también cae rápidamente.

 

Salmos 73:26

 

La porción de Dios para ti es que Dios es tu roca, tu fortaleza, tu refugio. Porque él no tiene lo que necesitas, la verdad es que él es todo lo que tú necesitas. Está es la porción que él quiere que tengas en tu vida hoy y para siempre.

 

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