Tu nivel de sacrificio moverá a Dios

 

¿Por qué habla d sacrificio? Porque el que tiene no le cuesta mucho dar, pero el sacrificio real es del que no tiene o del que tiene poco.

Mueve a Dios, porque lo que le des se va a convertir en un sacrificio que va a mover su mano a tu favor.

1 Reyes 3:3

Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.

Tu te das cuenta cuánto amas a alguien por el sacrificio que eres capaz de hacer por esa persona.

Se ha escuchado por mucho tiempo que el que ama da, agrégale cuánto más vale dar con amor.

Dios no quiere un sacrificio que no cueste.

Salomón buscaba el lugar más alto para su sacrificio porque le tenía que costar. Sacrificaba 1000 holocaustos.

1 Reyes 3:5

Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo te dé.

Dios se va a aparecer en medio de tu sacrificio, porque tu sacrificio va a mover a Dios.

¿Cuántos necesitan algo de Dios?

Hay cosas que tú ni la oras porque sabes que tienes la capacidad de conseguirlo. Pero Dios le hizo una pregunta profunda e intensa a Salomón, que le pidiera lo que quisiera, y el comprendió que debía ser algo que solo Dios le pudiera dar.

1 Reyes 3:9

Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?

Cuando Dios le dice “dime lo que quieres que yo te de” no le pidió nada material porque en eso tenía todo. Él entendió la pregunta de su creador, hay algo que solo Dios te puede dar que el dinero no puede comprar.

Noe s una necesidad ficica, que es algo interno, que no lo va sa encontrar en un supermercado, intercambiar con alguien, o cambiar por algo.

Pide lo que quieras que Dios te de.

Saca la mente de la nevera, de la alacena, de tu casa.

¿Has identificado qué es lo que tú necesitas? Eso que na die te puede dar y que no puede comprar en ningún lado.

Hay algo que solo Dios y tú sabe lo que tú necesitas. Tal vez paz o salir de la desesperación, el temor y el miedo, que necesitas amarlo y entregarle todo, eso es algo que no puedes comprar con dinero.

Este es el momento idóneo. Dile a Dios qué quieres que Él te de.

La palabra de Dios dice que no hay nada que Él no sepa de ti y que Él no quiera darte.

Si necesitas un corazón nuevo, Él te lo puede dar.

1 Reyes 3:10

Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto. Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días.

Cuando nosotros le ponemos a Dios nuestra verdadera necesidad Él no se va a quedar de brazos cruzados, Él va a moverse y a hacer algo.

Y luego de una formación interna, Él mismo te capacitará para recibir lo que tú le estás pidiendo.

Dios te está rodeando, porque solo en su presencia eres cambiado y transformado.

Que el que tenga hambre y sed, venga y beba.

Génesis 22:1-5

Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo. Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros.

Sacrificios que mueven a Dios.

Él iba a sacrificar a su hijo y él entendió que iba a adorar a Dios con su sacrificio. Y sabía que si Dios le estaba pidiendo a su único, el mismo que se lo pidió tenía un plan para cumplir con su promesa.

Hay muchos que dan sin adorar.

Génesis 22:9-12

Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.

Edifica un altar.

Dios conoce tu corazón cuando sabe que eres capaz de dar lo único que él te dio.

Génesis 22:17-18

de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.

Si no eres capaz de dar un sacrificio que te cueste no podrá haber multiplicación.

Lucas 21:1-4

Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas. Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos. Porque todos aquellos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; mas esta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.

No des lo que te sobra, de lo que te cueste. Cuando das lo que te sobra le estás mostrando a Dios con cuál corazón estás dando.

No esperes un buen clima financiero para dar con gozo. Su amor la movió a dar un sacrificio de corazón y dio todo lo que tenía, porque precisamente hasta ese poco se lo había dado Dios.

No esperes tenerlo todo para darle a Dios, el mayor sacrificio es dar cuando no tienes nada.

Dios va a suministrar a tu vida lo que necesites para gobernar con sabiduría.

Dios a Abraham le dio una promesa con todo lo que necesitaba.

¿Hasta cuánto eres capaz de darle a Dios?

Tu sacrificio es arrancarte de tu corazón a Dios para entregárselo a Dios.

Eclesiastés 11:4

El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará.

Dios no quiere sacrificio que no te cueste nada.

Tu Padre en lo poco que tengas te va a dar. Y Él va a ver tu sacrificio porque de ahí le demostrarás tu corazón.

Él te va a dar conforme a tu corazón y a la integridad de él. Si necesitas una intervención dile “Padre dame un corazón”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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