Sanidad bajo la expiación de Jesús

El problema de muchos creyentes es que escuchan la palabra pero no la creen ni la ponen en práctica, por eso viven enfermos.
No hay porqué vivir enfermos porque Jesús murió por ti para que fueses sano.
Saltón, revoltón y la oruga se están comiendo el dinero de muchos y luego hasta piden prestado, por enfermedades.
Isaías 53:4-5
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
Todas las enfermedades que tú ibas a manifestar Él las cargó para que tú no la vivieras. Él cuando vio todo lo que te tocaba decidió vivirlo para que tú no lo hicieras porque sabía que no ibas a aguantar.
Si Jesús no hubiese venido tendrías razón de vivir como vives, pero como vino deberías vivir en plena paz, amando y no odiando. No es resaltar textos bíblicos que conoces pero no vives, es vivir una vida basada en las escrituras. Este es el año de volverse a las escrituras.
La voluntad para ti y tu vida son las escrituras, Cristo y el Espíritu Santo, para que vivas una vida dependiente de Él y no del hombre.
A Jesús lo destrozaron, nadie lo ayudó ni intercedió por Él,  no hubo nadie que lo ayudara ni socorriera, fue rechazado desde el vientre de su madre, porque Él era el propósito para ti y la humanidad. Nunca abrió su boca para quejarse, nunca rechazó el sufrimiento por ti, ni dejó de hacer su propósito. La vida de Jesús es digna de imitarla y conocerla. Nadie ha padecido como Jesús.
Muchos aceptan la lana y la buscan, pero no quieren sufrimiento. Evitan el sufrimiento de amar a quienes nos odian, solo quieren vivir rodeados de personas que les ayudan a pasar todo. Sin embargo, Jesús no vivió así, sufrió sin la ayuda de nadie, muchos lo querían ayudar, pero Él siguió adelante sólo, sufriendo.
No se le ha dado importancia de lo que vivió y padeció, por eso se viven consecuencias de la desobediencia de su palabra escrita.
¿Crees que Jesús no sufre al ver el estado del mundo? A pesar de todo lo que hizo por todos.
El mundo está sufriendo porque hay una iglesia que no sufre por las almas, sufren por ellos y por lo que les falta, ropa, comida, cosas. Él sufrió fue por las almas, no por lo que no tenía o necesitaba.
Jesús en el Gólgota no sufría en su cuerpo, sino en su espíritu. Y aunque sufría en su cuerpo, llegó hasta la cruz, con sus últimas fuerzas. Pero tú pasas una circunstancias y no tienes fuerzas para ir a la iglesia, y dices que lo amas, el amor se demuestra con hechos.
Mateo 8:17
17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.
La Biblia está llena de respuestas para el mundo entero, para ti, para tu familia y entorno. Tu debes ser luz en donde llegues.
Su voluntad está en la palabra pero no la conoces. Incluso oras pero sin entender su palabra, ni tener revelación de ella, por eso no sucede nada y también vives confundido.
Donde llega Jesús, y está manifestado el diablo y sus demonios, deben incomodarse porque saben que les queda segundos para seguir viviendo como quieren.
Jesús no es un Dios de ayer, es un Dios de hoy y del futuro.
Debes conectarte con la palabra, porque sin conexión puedes decirla y orarla, pero nada se manifiesta. Al no recibir respuesta te justificas cuando en realidad debe liberarte.
Isaías 53:11
11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
Todo aquel que cree que tiene respuesta en Cristo, y cree que Él vivió para hacerle libre, que es quien tiene solución para lo que vive, que es quien se encarga de lo que nadie puede ni sabe hacer, que Él es la solución y la respuesta, quien tiene todo en las manos, esa persona tiene solución a todo lo que le pueda acontecer. Pero hay que entender que no es cuestión de un nombre, es de creer lo que Él hizo.
Cuando quieres ser aceptado por la gente te vas alejando de la palabra y de Dios, poco a poco te vas leudando del mundo para agradar y que te quieran.
1 Pedro 2:24
24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
Lee la palabra hasta que la creas, ahí empezarás a ser verdaderamente libre.
Cada quien debe cargar su propia cruz, así que no se la des a nadie ni cargues cruz ajena.
El que está afuera es menos juzgado que el que está en la palabra, porque el que está adentro la conoce, los de afuera no.
Jesús murió una vez por ti y no volverá a pasar. Así que ya estás con Jesús, por eso debes entender que la batalla no es en la tierra sino arriba en la cielos, en el espíritu, ahí es que lograrás la victoria.
Debes entender que alguien tomó tú lugar.
Jesús tomó tú lugar, y Dios espera que tú tomes el lugar de otras almas para que puedan ser salvas.
La palabra tiene una revelación de lo que hizo Jesús, pero por no internalizarla sigues enfermo.
Desempolva los cuadernos que tienes con los temas que haz copiado, ayuda y Lee la palabra y ten por seguro que algo va a suceder, porque ya tu no eres mental, eres espíritu, que vives no por lo que oyes sino por lo que la palabra dice.
El sacrificio de Jesús sana el cuerpo, lo psicológico, lo mental y lo espiritual.
Cuando hay revelación de su palabra es que algo sucede.
Tu eres espíritu, alma y cuerpo, ya Dios te dio un nuevo espíritu, el alma y el cuerpo es tu responsabilidad.
Cuando escuchas la palabra pero sigues igual no fuiste al servicio, este año debes tomar la decisión de que hasta aquí llega el desorden. Es momento de vivir la palabra.

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