¿Por qué alabamos?

¿Por qué alabamos?
Pastor Martín Ledezma

Nosotros fuimos creados para alabar. Cuando Dios desechó a su mejor alabador y encargado de producir la alabanza en el cielo por rebelarse, tuvo la necesidad de crear a alguien que se pareciera a Él para que lo alabara, por lo que Él es, por lo que Él le da y por todo lo que tiene.

Si un ser humano no alaba a Dios, puede respirar, pero está muerto. Fuiste creado para la alabanza de su nombre, no para alabar las cosas del mundo. Precisamente por no conocer al verdadero Dios, alabas a lo creado y le das vida para que te gobierne.

Tu vida debe alabar a Dios, con tu obediencia, con tu temor, con tu gozo. Fuiste creado para alabar en medio de lo que no hay y lo que no ves, y cuando comienzas a alabar, a glorificar y exaltar, lo que no está aparece, desciende, se multiplica.

Pero actualmente las prioridades están invertidas, se alaba lo creado y no al creador.

Satanás apareció para acabar con la alabanza del hombre y tentarlo.

Cuando estás mal, sin darte cuenta lloras y alabas a lo que necesitas, y lo que espera el Padre es que en medio del proceso lo adores a Él. Sí en medio del desierto estás respirando, eso es suficiente para poder adorar.

Cuando tu alabas en medio del problema el diablo se molesta, y queda indefenso, porque no murmuras ni maldices sino que exaltas a tu Dios.

Pablo y Silas lograron por medio de la alabanza que hasta la tierra alabara al Padre. Todo lo natural se puso de acuerdo con el cielo y nada pudo permanecer igual, los cercos se reventaron y las cadenas se rompieron, las lágrimas se acabaron y lo que nadie esperaba que aconteciera la alabanza lo logró.
Podían estar presos físicamente pero su alabanza no. No había nada que evitará ni prohibiera su alabanza. Sí tu abres tu boca hoy y reconoces que el Señor es Dios, algo va a suceder.

El diablo se atormenta con tu alabanza y adoración en medio de tu cárcel, en medio de la escasez, la enfermedad, la circunstancia.
No salgas a pelear con el diablo, sal a alabar y ahí caerán tus enemigos. Lo que hace falta es que lo adores y lo alabes, eso abrirá las puertas.

Alaba y la cárcel se abrirá.

La alabanza produce discernimiento de espíritu, produce liberación. Y luego de tu liberación tu serás la respuesta para el preso.

Con la alabanza y la adoración de Pablo y Silas, no sólo se abrió la cárcel, sino que también el hombre que los custodiaba se convirtió.

Aún tienes aliento de vida, así que tienes lo suficiente para poder alabar.

Pablo y Silas tuvieron la certeza de que algo iba a pasar si ellos alababan, adoraban y glorificaban a Dios. Hicieron que la lluvia empezara y las cadenas se rompieran. Provoca hoy tu lo mismo con tu adoración.

Josafat puso un ejército a alabar y a glorificar a Dios para ganar la victoria y sucedió. La gente que venía a pelear contra ellos se confundió y cuando el ejército del rey llegó ya todos estaban muertos. Dios le dijo a Josafat que no tuviera miedo porque él tenía las armas perfectas para ganar la batalla, un ejército que sabía alabar al Padre.

La alabanza abre puertas, alza tu voz y alaba. Dios se mueve a tu favor. Con tu adoración algo vas a provocar.

Abre tu boca y proclama su nombre.

Si abres tu boca Dios la llena hoy.

Produce un terremoto con tu alabanza. Con ella harás que tus circunstancias sean visitadas.

Tu tienes la herramienta, comienza a levantar a Dios, ahí se producirá la lluvia y el milagro. Hasta hoy estarás ahí y eso estará en tu vida y en tu casa. ¡Alaba!

A partir de hoy se abren puertas, quizá tu no las podías abrir, pero tocaste a quién las abre. Dios te hizo para su alabanza y adoración, cuando lo haces Él no puede evitar hacerse visible. Él llegará porque conoce tu corazón.

Dios te está enseñando y poniendo sus herramientas para que provoques el milagro.

Todo lo que respire alabe a Jehová. Hay muchos discapacitados pero tienen boca para alabar, cuando lo hacen, no se hace visible su discapacidad sino lo que produce su alabanza.

El diablo te dirá que no tienes voz para alabar, pero ordénale que se calle y alza tu voz, y Dios empezará a manifestarse.

2 Crónicas 20:5-6

Entonces Josafat se puso en pie en la asamblea de Judá y de Jerusalén , en la casa de Jehová, delante del atrio nuevo; Y dijo: Jehová Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielos, y te tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones? ¿no está en tu mano tal fuerza y poder, que no hay quien te resista?

No te enfrentes a las personas, habla con Dios, alaba y Él peleará por ti.

Cuando se alaba, el Espíritu Santo desciende y siempre escogerá a alguien que diga lo que Dios quiere decir.

2 Crónicas 20:14-22

Y estaba allí Jahaziel hijo de Zacarías, hijo de Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el espíritu de Jehová en medio de la reunión; Y dijo: Oid, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén , y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande; porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. Mañana descenderéis contra ellos; he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis, y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel. No habrá para qué peleéis vosotros en este caso: paraos, estad quedos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén , no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, que Jehová estará con vosotros. Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová. Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz. Y cuando se levantaron por la mañana, salieron por el desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat estando en pie, dijo: Oidme, Judá y moradores de Jerusalén . Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados. Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre. Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab, y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros

No es tuya la guerra, es de Dios.

Dios te dice que te pares y alabes y Él enfrentará a tus enemigos.

Ellos se postraron reconociendo su grandeza, haz lo mismo y con eso le dirás a Dios que es el dueño de tu vida, el Rey poderoso que puede hacer algo en medio de las circunstancias.

Humíllate, no acudas a nadie para que haga algo, produce lluvia con tu alabanza.

Tus enemigos caerán en la emboscada que Dios le puso, sólo aprovecha lo que está sucediendo y ve a adorar, ahí Dios rodeará a tus enemigos, tu preocúpate en producir lluvia. Deja el lamento, la queja, la murmuración, levántate y empieza a glorificar. Tu ya no tienes enemigos, son enemigos ahora de Dios. Todo lo que ellos lanzaron a ti se les devolverá.

Todas las personas que se unieron, planificaron y apostaron la caída y destrucción de está iglesia les llegó su hora.

Arrebata y provoca la palabra de Dios en tu vida.

Tu seguridad está en creer en Jehová. Él te dice que alabes y sólo cree. Tu milagro está por suceder. Algo grande está provocando tu alabanza. Alza tu voz ahora.

Tus enemigos, llámense como se llamen tienen las horas contadas, no sucedía antes porque lo que hacías era murmurar, criticar, o maldecir. Pero ya tienes la palabra y la respuesta para Todo, sólo debes alabar.

 

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