La voz de Dios se escucha en lo intimo

 

Mateo 6:6

Mateo 6:18

 

La voz de Dios se escucha en la intimidad con él, dónde solo seas tú y el Espíritu Santo contigo. La palabra de Dios dice, y tú Padre que está en secreto, te recompensará en público. Pero es entrando en tu cuarto en secreto, porque es ahí donde puedes escuchar la corrección y su voz para ministrarte, eso solo sucede en lo íntimo.

 

En lo secreto es que se gesta lo que Dios va a traer a tu vida y luego es que será manifiesto. Tú padre que te ve en lo secreto te recompensará en público. Lo que se manifiesta en público es lo que Dios forma en lo secreto y en lo íntimo con él. Se trata de una relación, una comunión, una intimidad.

 

Es importante esa relación, intimidad, una oración en secreto para que él pueda formarte para él y su propósito.

 

Cuando David estaba en la intimidad al ser pastor, que nadie lo veía, Dios lo preparaba con osos y leones para que en lo público pudiera vencer al gigante. Lo que se gestó en secreto se empezó a manifestar.

 

Dios quiere que manifestemos lo que él va a hacer en nuestras vidas. Lo que pides en secreto a Dios será lo que se manifestará, siempre y cuando esté alineado a su voluntad.

 

Dios pide es intimidad con él.

 

El Espíritu Santo está hablando en tu vida pero no lo estás escuchando porque hay cosas que están ahogando y apagando su voz, cómo las preocupaciones y problemas. No puedes escuchar su voz si tienes la mente ocupada en los problemas y circunstancias. En lo que tienes pendiente, en lo que te falta, en lo que te pasa ¿Cómo vas a escuchar su voz si no dejas las cargas en su presencia? Encárgate de lo suyo y él se encargará de lo tuyo. Es desocuparte y entra en su presencia.

 

Es malo cuando vas a su presencia y tú mente esta llena de preocupación y problemas, porque su voz y respuesta se ahoga.

 

Dios quiere que aprendas a descansar en él. No es por vista sino por fe, eso es lo que lo hace difícil, porque te guías por los 5 sentidos pero dejas a un lado el espiritual. Te guías más por lo carnal que por lo espiritual. Te dejas llevar por la carne.

 

Lo que Dios quiere para tu vida ya él lo tiene formado, necesita que tú tengas paz y creas, déjate moldear y avanza para que su propósito llegue conforme a lo que te ha dado hasta hoy.

 

Dios está hablando en todo momento y necesita que alguien atienda a su voz. Él siempre está hablando, en intimidad, en la naturaleza, en lo que sucede, todo lo que dice su palabra sucede para que veas que lo que esta escrito está sucediendo y debes arrepentirte.

 

Si tú tuvieses una relación íntima, de verdad con tu Padre, no necesitas de un “horóscopo cristiano” por medio de falsos profetas. Dios necesita que lo atiendas en lo íntimo. Y lo que él te diga en lo íntimo, te lo confirmará por medio de la boca del hombre de Dios.

 

Dios está hablando por muchos medios y necesita que alguien le atienda.

 

Un ejemplo de eso fue Samuel que atendió a Dios cuando necesitaba a alguien que escuchara. Samuel era un hombre consagrado desde niño, tenía comunión con él, y cada vez lo hacía más, porque solo conectado con él es que se puede entender qué quiere decir el Señor para tu vida. Tú papá te manda miles y miles de mensajes cada día con cosas que quiere decirte, pero debes tener la disposición para atenderle y leer su palabra para que él pueda comunicar su mensaje.

 

Jeremías 23:18-22

 

Para poder hablar lo que Dios quiere decirle a otros debes escuchar en secreto, sino hablará tu carne. Dios puede hablar de manera audible, pero también lo hace por medio de su palabra, para escucharlo y conocerlo solo sucede en la intimidad.

 

Dios quiere que atiendan su llamado. Pero no para oír solo lo que te gusta, sino lo que Dios tiene para ti. Dios tiene cosas hermosas para tu vida, no es mentira, pero antes de decirte eso quiere decirte lo malo que tienes para poder cambiarte, transformarte y prepararte para que así te pueda hablar de su propósito en ti. Él está más preocupado en santificarte que en decirte su propósito, porque no puede usarte dañado y lleno de pecados. Debes cambiar y ser transformado para ser usado, pero tienes que escucharlo en la intimidad para que pueda corregirte y cambiarte.

 

Salmos 51:6

 

En lo íntimo Dios te da a comprender todo, su palabra, lo que está pasando y además lo que él quiere contigo. No puedes entender lo espiritual si vives desconectado de él, de su palabra y de la oración.

 

Dios te dice que debes escudriñar su palabra, y eso no significa solo leer sino hondar en ella. Él, todas la veces habla por medio de su palabra, y quiere hablar con todos por medio de ella. Su palabra se mantiene, no pasa de moda, no hay que actualizarla, hay que meterse en ella para poder escuchar a Dios.

 

El silencio de Dios también significa algo, es necesario y es una manera también de Dios hablar. Él por medio de su silencio, quiere ver si lo buscas más o te alejas.

 

Un profeta no es necesario para saber que Dios quiere hacer contigo, el mismo Espíritu Santo que está con él puede estar contigo si lo buscas. Ora más, ayuna, conságrate, y el Padre te hablará, una tercera persona puede es confirmar lo que ya Dios te dijo.

 

No está mal que un hombre te hable, el problema es que vivas solo de eso y no busques tu al Padre en la intimidad para que el pueda decirte que quiere contigo. Dios quiere primeramente hablar contigo en intimidad.

 

Hasta que Dios no te hable no dejes de buscarlo, él quiere que le insistas. Así como la viuda con el juez. Si él era malo y le hizo justicia a esa mujer, cuando más no te dará Dios si sigues insistiendo, te responderá, si lo que tú quieres es su voluntad.

 

Cuando Dios te dice algo, por medio de su propósito no sucede de una vez. Él primero necesita cambiarte y transformarte para hacerlo posible, es un proceso.

 

1 Reyes 19:11

 

Dios le respondió a Elías por medio de un silbido pasivo. Muchas veces los cristianos esperan que Dios le hable en un evento, un congreso, un concierto, o algo público, cuando él en realidad quiere hablarte en lo íntimo con un silbido apacible.  En medio del bullicio no puedes escuchar al Espíritu Santo.

 

Descansar en Dios no es en un solo momento si no siempre, que en medio de la prueba y circunstancia tu corazón y mente estén en paz y tranquilos creyendo que él hará. Solo así puedes escucharlo cuando vayas a su intimidad.

 

Dios necesita hablarte y usará a varios instrumento para hacerlo, pero debes entender que lo que no te gusta es exactamente lo que necesitas, no lo que tú quieres y te gusta. Así no te guste debes escucharle, eso es lo que te cambiará.

 

Dios muchas veces no te va a responder por medio de la boca de alguien, sino que lo verás manifiesto de una vez.

 

Mientras más te metas en lo secreto la copa se llenará de su voluntad hasta que caiga sobre ti y sea manifiesto.

 

Dios no te da conforme a lo que tú quieres y tu medida, sino más de lo que te imaginas y pides.

 

Pide y de acuerdo a su voluntad él te dará, en su momento y cuando Él lo considere. No llega tarde o temprano, es en su momento.

 

Mantente prevenido y atento a su voz y apaga la voz del mundo para que puedas escucharlo.

 

No es el lugar ni el momento, es que sea en lo íntimo, no está mal las oraciones con otras personas, familia, esposos, hermanos, pero es esencial que tengas intimidad con él, por qué en lo íntimo es que puede decirte sus secretos. Necesita muchas veces separarte para que le escuches.

 

El Espíritu Santo es alguien no algo, está vivo, es Padre e hijo, también siente, y anhela más que tú conectarse contigo. Porque nos anhela celosamente y que le conozcas.

 

Una relación con una persona se basa y se desarrolla en intimidad, en hablar y relacionarte, cuánto más no desea el Espíritu Santo eso contigo para que puedas escucharlo y saber qué quiere para ti.

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