Conociendo a Dios cómo mi Padre

Dios siempre ha estado ahí, nunca te ha dejado, puede que no hayas tenido o tengas una mala relación con tu padre biológico por diversas cosas, pero tu papa del cielo no es así.

Hoy tienes miles de causas para doblar las rodillas al Padre, no te postres al problema, a la circunstancias, a la escasez, ellos no tienen respuesta, ellos deben llevarte es a la presencia de tu papá.

Tu papá siempre está ahí, nunca te ha dejado solo ni huérfano, nunca ha dejado de amarte. En ese momento te ama a pesar de lo que estás haciendo, el siempre ha estado ahí, lo que haces es porque no lo conoces.

Dios es un Padre de familia, por eso hay que recuperar su diseño.

Tu papá es único, Él no cambia, siempre está ahí esperándote. Cuando las circunstancias vienen detrás de ti y tu estás en él todo se detiene.

Hebreo 4:15-16

En medio de nuestras debilidades Él es nuestro papá y nos ama. Lo que pasa es que cuando se comete el error nunca se va a Él, porque se piensa que es como el biológico. Pero tu papá que te ama, te está esperando, Él sabe que ibas a cometer ese error, solo está esperando que regreses a Él. Ve primero al espiritual y cuando vayas al biológico será distinto.

Debilidades es igual a acercarte a tu papá.

¿En dónde está tu socorro? En tu papá. Ahí es donde alcanzas gracia, misericordia y el socorro que necesitas.

Ya debes saber que tienes un papá, Él quiere que te acerques confiadamente. No te está esperando con una cabilla o una correa para pegarte, sino con sus brazos abiertos para consolarte, perdonarte y enseñarte cómo debes hacer las cosas.

Él te entiende y te comprende, porque en la debilidad que tú caíste él no cayó. Te entiende y hace lo que tú no puedes ni sabes hacer.

Lucas 15:11-22

Dios no condena a las personas, es su palabra.

Tú amor y su amor se pueden unir. Con el amor que el primero te tuvo te lo da y ahí puedes amarlo tu a él de la misma manera.

Tú necesitas un papá y él está esperando por ti.

Este joven de la historia vivió perdidamente e hizo de todo con su vida luego de recibir su herencia.

En medio de lo que estás viviendo necesitas este encuentro.

Al llegar el hambre y la escasez lo visitó las circunstancias, no tenía nada, lo visitó la desgracia y se encontró con la realidad que estaba viviendo.

En ese momento, por encima de todo la desgracia que estaba viviendo, su desorden y desenfoque, reflexionó, que todos los jornaleros de su padre tenían que comer y el, siendo hijo de una persona adinerada, estaba pasando hambre.

Dios siempre permite las circunstancias para que comprendas que muchas veces prefieres estar fuera de casa comiendo cualquier cosa, cuando en tu casa tienes buen alimento que tú Padre te quiere dar.

El joven se levantó, en medio de todo lo que estaba viviendo, porque eso es cuestión de decisión. Y no se levantó para seguir viviendo igual sino que fue a su Padre. Se le reveló que tenía a un papá.

Su Padre estaba esperando su regreso. Nunca lo culpó por lo que hizo. Mientras que él pensaba que su Padre no lo recibiría, la verdad era que Él siempre le estaba esperando.

Es el tiempo de que actúes, no te quedes ahí. Toma la decisión de dar los pasos al lugar correcto. Y quita el pensamiento de que irás a un ogro, Él te está esperando.

Su papá nunca perdió la esperanza de que ese que se fue un día volvería otra vez a Él.

El único que te conoce bien es tu papá, llegues como llegues a Él porque nunca perderá el rastro de tu caminar, de tu mover. El siempre te reconocerá cómo su hijo. No importa como vayas a Él, su fe te trae de vuelta, así que no dudes en ir.

Su padre fue movido a misericordia al momento de él llegar, cuánto más el del cielo. La relación con tu padre terrenal resulta difícil cuando no conoces al Padre del cielo.

Esta historia muestra una restauración de hijo con el padre.

Su padre al ver al hijo corrió a recibirlo, su misericordia lo hizo moverse a socorrerlo. La misericordia lo llevó a un reencuentro. Sin importar como había llegado a él, lo abrazó.

El hijo quedó atónito porque nunca pensó que su Padre, después de lo que hizo, lo recibiría de esa manera.

Pero el amor de su Padre estaba por encima del error que él había cometido.

Este padre manifestó su amor hacia su hijo. Por encima de la realidad, estaba el amor y la misericordia del Padre para regresarlo a su lugar de hijo.

Jesús vino a revelar a su papá. Y hacerle entender al mundo que su papá es verdadero.

Aunque no lo veas, si hay un Padre. Los hijos están en la tierra para representar a su papá.

Jesús vino a enseñar cómo se debe vivir para que todo llegue más rápido, porque no se conocía la manera y forma de hacerlo.

No puedes tratar al Padre como si fuera el hijo.

Hay una manera de que Dios escuché tu oración y no puedes quebrantarla. Es una vida de oración, en todo lugar y todo momento. La oración es una comunión con tu papá. No solo cuando tengas el problema, es siempre, porque es una relación diaria.

Hay una condición para el versículo que dice “Pedid y les será hecho” y es la permanencia en su palabra. No es ser cristiano, es la permanencia en la palabra que hace que tú oración sea visible.

Debes preguntarte en qué parte de la palabra estás basando tu oración para presentársela a Dios y que Él vea su palabra. No puedes seguir con la misma oración, permítete desaprender para aprender de nuevo. Tal vez mantienes la misma oración de días atrás que quizá te sirvió para otro momento, pero todos los días son nuevos y tienes que cambiar esa oración al hoy, deja esa oración rancia y empieza a pedir como Dios te está enseñando, basado a la palabra del Padre.

No es copiar un modelo de oración, sino orar lo que la palabra dice.

Si oras de acuerdo a su palabra tendrás un basamento sólido, porque todo pasa pero su palabra no pasará. Vuelve a la palabra, porque si ella permanece tu también permanecerás y todo lo que pidas te será hecho.

Tú oración depende más de ti que de Dios. Que no veas el resultado no es culpa de Dios, es culpa de tu oración.

Si tú permaneces en Jesús y en su palabra todo te será hecho, la responsabilidad está en tus manos.

Al hijo levantarse e ir al Padre encontró solución a su problema. Ahí es donde debes ir, al Padre, no a la casa del vecino, o el amigo para buscar una palabra, la palabra que necesitas es la del Padre.

Dios nunca cambia, el siempre está ahí, pendiente de lo que dices y pides para darte respuesta en su palabra.

Si estás orando de acuerdo a su palabra solo debes esperar en Él. No dañes la oración con la murmuración, solo ten paciencia en Él y espera.

Sino basas tu oración en la palabra de Dios lo estás haciendo a ciegas. Solo es palabrería, no una oración efectiva. Por no hacer las cosas correctamente tu vida de oración está a oscuras.

Pregúntate qué dice la palabra, y el creador de esa palabra te dará la solución de esa circunstancias.

Dios es tu Padre. Muchos lo ven solo como Dios porque no saben que es su Padre.

Dile “papá te amo”, y escucharás que te dirá “te estaba esperando” y además que también te ama.

No eres santo por conocer a Dios cómo Dios, sino como Padre.

Si cometes un error ve a tu papá. Dile que cometiste un pecado y reconoce que lo necesitas como Padre.

Si tú actitud cambia el papá saldrá de la casa, no a maldecirte sino a besarte y decirte cuánta falta le hiciste.

El encuentro más hermoso que podrás tener este año será ese, con el Padre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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