Almas adulteras

Hoy en día el amor está desenfocada de la verdad, voluntad y propósito de Dios y se ha salido de la verdad. Su amor no tiene explicación.
En todas las actividades de celebración del mundo como el día de la madre, del padre, del niño se descubre hacia donde está dirigido el corazón.
Santiago 4:4
¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
¿Sabes hacia dónde está dirigido tu corazón?
¿Será que Dios nos ama tanto que no quiere que tengamos una relación con otro dios?
Dios quiere que entiendas el amor que tiene por ti. Dios te dice cómo debes vivir y cómo debes ser recíproco con su amor ¿Estás siendo obediente? ¿te estás guardando para él?
Quizás no había adulterio físico en el lugar, pero sus almas estaban más relacionadas con el mundo que con Dios, convirtiéndose en almas adúlteras. Te preguntas ¿por qué los salvó a pesar de todo lo malo que tenían? Por que Dios los necesitaba para que salvaran a otras almas perdidas. Así sucede hoy contigo.
Una cosa es que tengas relación con las cosas de este mundo y otra es que las ames.
Santiago 4:1
¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?
¿Cuándo empezaste a desviar tu amor hacia el mundo? ¿Cuándo cambiaste el amor de Dios por el del mundo?
El diablo te necesita a ti para destruir a Dios dentro de ti.
Dios te ama, pero no ama las manifestaciones del mundo que hay en ti.
Dios tiene que corregirte y enseñarte para que vivas como él lo exige y puedas ser salvo.
¿Quién puede engañar a Dios?
No recibes lo que pides porque lo que pides lo haces para ti y no para tu vida en Dios. Pides para los placeres de este mundo y eso te hace adultero, porque todo lo que sale, sale de tu corazón, un rato quieres a Dios y otro rato las cosas del mundo, tienes un corazón dividido.
Cuando tu tienes un corazón dirigido a Dios, y guardado para él, no necesitas pedir nada porque él conoce los deseos de tu corazón.
Lo que tu quieres no es lo que él quiere, porque él prefiere tenerte así que darte, porque sabe que si te da te pierde.
Dios quiere que sepas que te ama y porque te ama te dice la verdad.
Tu deseo está direccionado hacia lo que te daña, te perjudica y te separa del verdadero amor. Puedes tener las cosas de este mundo, pero no te enamores de ellas.
El diablo siempre te va a dar todo para enamorarte, y cuando te cases con él y le entregues tu corazón, va a alejarte por completo de Dios y matarte.
Santiago 4:4
¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
El amor de Dios es inagotable y sobrenatural. Pero amar a las cosas del mundo te alejan de él y te separan. El hecho de que estés en una congregación no es la garantía de que te vas al cielo, porque puedes estar ahí y estar amando las cosas del mundo. Es darle tu corazón y no adulterar con lo que te ofrece el mundo.
Juan 15:18
18 Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.
Si el mundo no te odia es porque estás casado con él. El mundo odió a Jesús porque nunca se enamoró de él y sus cosas.
Si tu, que eres hijo de Dios, no amaras al mundo, el mundo te odiaría, pero si te ama debes preocuparte. Dios te eligió pero no para que amaras ni permanecieras en el mundo, lo hizo para él.
Puedes tener y disfrutar lo del mundo, pero sin darle tu corazón, porque le pertenece al Padre.
1 Juan 2:17
17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
El dios de este mundo te ofrece las cosas del mundo, para desenfocarte del propósito y de la voluntad de Dios y además te provoca a que dejes de amar a Dios. Esas cosas lo que hacen es satisfacerte por ratos pero se acaban, te van atando y te entrelazan con ellas, hasta que pertenezcas a él. Todo esto te convierte en un alma adúltera.
Dios no te da todo lo que pides porque no lo haces para glorificarlo y exaltarlo, sino para tu propia necesidad. La esposa de Lot murió precisamente por tener su corazón en el mundo.
¿Deseas ser Santo? Lo puedes lograr divorciándote del mundo, porque no puedes amar a dos dioses, o amas a uno o amas a otro.
Déjate de necedades y ama por completo al Padre, si lo tienes y lo amas a él, lo tendrás todo.
El Padre no quiere que el mundo te aleje de él. Él fue que lo creó y quien le ordena, pero ese mismo mundo que él creó, te aleja de él.
¿Hacia dónde está dirigida tu verdadera necesidad?
Si amas a Dios primero que a todo, lo que necesitas, vendrá, porque Dios no puede negarse a él mismo.
Decide divorciarte del mundo y casarte con Dios, ahí obtendrás todo y nada te tocará.
Si Dios dijo que se va a casar contigo, te va a defender por encima de todo. El diablo podrá tocarte, pero lo que te ayudará es que permanezcas siendo fiel a tu Padre. Porque los que aman a Dios todo lo que sucede le obra para bien.
Dios sabía que el corazón de Job no estaba en las cosas que él tenía, por eso le resultó fácil ayudarlo. Cuando guardas tu corazón para él, el Padre puede bendecirte en abundancia como a Job.
Cambia tus prioridades. Cuando pides para tus placeres Dios no puede dártelo.
Quien hace lo que Dios le agrada vivirá para siempre.
Ten un corazón que lo ame, así podrá cuidarlo, si lo tienes tú, cualquier cosa lo enamora.
1 Pedro 1:17
17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación;
Tu eres un extranjero en la tierra, por lo tanto así debes vivir, sin relacionarte con las cosas que te ofrece el mundo. Tu tienes una ciudadanía celestial y fuiste enviado para cumplir un propósito. Debes conocer y reconocer tu ciudadanía, tu casa no esta en la tierra sino en el cielo.
1 Pedro 2:11-12
11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, 12 manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.
Eres residente temporal y extranjero, porque al cumplir tu misión en la tierra te vas al cielo, para eso estás aquí, tu eres del cielo. Tu eres extranjero y como tal debes aprender a vivir. El Espíritu Santo te va a enseñar y a guiar para vivir en la tierra.
Todo lo del mundo es contradicción a lo natural de Dios, debes conocer tu verdadera identidad y ciudadanía y ayudar a otros a hacerlo.
No ames al mundo, Dios lo hizo, pero no hizo sus practicas, eres peregrino y ciudadano del cielo y así debes vivir.
Se ejemplo ante los no creyentes, debes demostrar que en ti y en tu casa está Dios. Que en donde tu estés siempre haya una alabanza, una Palabra, un Dios todopoderoso manifestándose. Que tu comportamiento diga que hay un Dios que cambia y transforma.
Si amas al mundo serás juzgado con él.
¿Quieres ser salvo? Ama a Dios y vive para él.

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