Una vida débil de oración

 

Una característica que tiene una persona que está bajo ataque, es una vida débil de oración.

Cada cosa tiene su lenguaje, y tú tienes el lenguaje de Dios y él quiere hablar contigo. Su lenguaje es sencillo, pero el ser humano lo complica.

Sí Dios te hizo a ti y te dio un idioma, un lenguaje, es para que hables con el.

Si tú te consideras el propósito de Dios, debes vivir como tal, bajo ese propósito.

El espíritu quiere adorar, la carne quiero quejarse, el espíritu quiero orar, la carne quiero dormir, aquí la oposición no es el diablo, es tu carne.

La sanidad no empieza hacia fuera, sino hacia adentro.

Siempre habrá algo que busque desviarte de su propósito. Tu no eres perseguido por lo que eres, sino por lo que tienes de Dios. Le abres la puerta a todo y ese todo se convierte en oposición.

Cuando tú decides decidir dedicar tu vida plenamente a Dios, viene la oposición. Por eso muchos no se dedican, porque no están decididos a negarse a ellos mismos.

El propósito de Dios no vive para él, vive para él propósito.

Mateo 26:40-41 NTV

[40] Luego volvió a los discípulos y los encontró dormidos. Le dijo a Pedro: «¿No pudieron velar conmigo ni siquiera una hora? [41] Velen y oren para que no cedan ante la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil».

Vela y ora para que crees una barrera.

Si estás débil en la consagración, en la oración, en todo lo espiritual, tu no puedes decir que eres hijo de Dios.

Dios te prepara antes de que sufras.

Vela y ora antes de que llegue la tentación.

Mateo 26:31-32 NTV

[31] En el camino, Jesús les dijo: «Esta noche, todos ustedes me abandonarán, porque las Escrituras dicen: “Dios golpeará al Pastor, y las ovejas del rebaño se dispersarán”. [32] Sin embargo, después de ser levantado de los muertos, iré delante de ustedes a Galilea y allí los veré».

La revelación te despierta, el conocimiento te hace producir orgullo y rebelión, no obediencia.

El que te llamó y te recibió es el que te va a cuidar, mientras vives en la palabra. No es solo confesar, es vivir.

Mateo 26:33-34 NTV

[33] Pedro declaró: —Aunque todos te abandonen, yo jamás te abandonaré. [34] Jesús respondió: —Te digo la verdad, Pedro: esta misma noche, antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces.

La verdad andaba con él, pero él no la conocía.

Mateo 26:35 NTV

[35] —¡No! —insistió Pedro—. Aunque tenga que morir contigo, ¡jamás te negaré! Y los demás discípulos juraron lo mismo.

Que tú declares algo no quiere decir que Dios esté de acuerdo.

Mateo 26:69-75 NTV

[69] Mientras tanto, Pedro estaba sentado afuera en el patio. Una sirvienta se acercó y le dijo: —Tú eras uno de los que estaban con Jesús, el galileo. [70] Pero Pedro lo negó frente a todos. —No sé de qué hablas —le dijo. [71] Más tarde, cerca de la puerta, lo vio otra sirvienta, quien les dijo a los que estaban por ahí: «Este hombre estaba con Jesús de Nazaret». [72] Nuevamente, Pedro lo negó, esta vez con un juramento. «Ni siquiera conozco al hombre», dijo. [73] Un poco más tarde, algunos de los otros que estaban allí se acercaron a Pedro y dijeron: —Seguro que tú eres uno de ellos; nos damos cuenta por el acento galileo que tienes. [74] Pedro juró: —¡Que me caiga una maldición si les miento! ¡No conozco al hombre! Inmediatamente, el gallo cantó. [75] De repente, las palabras de Jesús pasaron rápidamente por la mente de Pedro: «Antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces». Y Pedro salió llorando amargamente.

Dios no te emociona, Dios te confronta. Cuando no reconoces la voz de Dios, no haces lo que él te dice, sino lo que tú carne dice.

El propósito del diablo es interrumpir tu conexión con Dios. La tentación tiene como objetivo sacarte de la voluntad de Dios.

Por no velar, te apartas fácilmente del propósito. Dios no quiere que tú hagas con tu vida lo que quieres, porque Dios quiere hacer contigo lo que él ya dijo.

Si le sirves a Dios como él quiere, no dudes que suplirá todo lo que necesites.

Cuando el diablo te ve amando las escrituras y adorando a Dios te ataca. Lo que te aparta de tu tiempo de oración y adoración sin darte cuenta, es el ataque disimulado de la pitón, esto es un ataque espiritual.

Hechos de los Apóstoles 16:16-17 NTV

[16] Cierto día, cuando íbamos al lugar de oración, nos encontramos con una joven esclava que tenía un espíritu que le permitía adivinar el futuro. Por medio de la adivinación, ganaba mucho dinero para sus amos. [17] Ella seguía a Pablo y también al resto de nosotros, gritando: «Estos hombres son siervos del Dios Altísimo y han venido para decirles cómo ser salvos». [18] Esto mismo sucedió día tras día hasta que Pablo se exasperó de tal manera que se dio la vuelta y le dijo al demonio que estaba dentro de la joven: «Te ordeno, en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella». Y al instante el demonio la dejó. [19] Las esperanzas de sus amos de hacerse ricos ahora quedaron destruidas, así que agarraron a Pablo y a Silas y los arrastraron hasta la plaza del mercado ante las autoridades. [20] «¡Toda la ciudad está alborotada a causa de estos judíos! —les gritaron a los funcionarios de la ciudad—. [21] Enseñan costumbres que nosotros, los romanos, no podemos practicar porque son ilegales». [22] Enseguida se formó una turba contra Pablo y Silas, y los funcionarios de la ciudad ordenaron que les quitaran la ropa y los golpearan con varas de madera. [23] Los golpearon severamente y después los metieron en la cárcel. Le ordenaron al carcelero que se asegurara de que no escaparan. [24] Así que el carcelero los puso en el calabozo de más adentro y les sujetó los pies en el cepo.

Cuando usted se siente bien soltando lo de Dios, estás bajo ataque.

Inhala la palabra y saca la oración.

La tentación no es física, es espiritual.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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