¿Qué tanto mal te han hecho que no puedes perdonar de corazón a quién te hizo mal?
Lucas 23:34 NVI
[34] —Padre —dijo Jesús—, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Mientras tanto, echaban suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús.
Todo lo que Cristo pasó fue voluntad de su papá.
Cuando no perdonas entra en tu corazón, odio, venganza, rencor. Piensas que todo es en tu contra, pero todo lo que te sucede con los demás, te prepara y perfecciona.
Jesús no vió defectos, vió necesidades.
Sí tú no perdonas ¿Cómo pides a Dios que te perdone?
Tiene que haber una diferencia entre los hijos de Dios y los hijos del diablo.
Hechos 7:59-60 NVI
[59] Mientras lo apedreaban, Esteban oraba. —Señor Jesús —decía—, recibe mi espíritu. [60] Luego cayó de rodillas y gritó: —¡Señor, no les tomes en cuenta este pecado! Cuando hubo dicho esto, murió.
Por encima de lo que te hagan Dios hará un milagro.
Lo que hace falta es que pase lo que pase y hagan lo que te hagan, caigas de rodillas.
Mateo 18:21-22 NVI
[21] Pedro se acercó a Jesús y preguntó: —Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces? [22] —No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete —contestó Jesús—.
¿Cuántas personas necesitas perdonar?
Dios te dice, ámalo.
Mateo 18:23-35 NVI
[23] »Por eso el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. [24] Al comenzar a hacerlo, se presentó uno que le debía diez mil monedas de oro. [25] Como él no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su esposa y a sus hijos y todo lo que tenía, para así saldar la deuda. [26] El siervo se postró delante de él. “Tenga paciencia conmigo —rogó—, y se lo pagaré todo”. [27] El señor se compadeció de su siervo, perdonó su deuda y lo dejó en libertad. [28] »Al salir, aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros que le debía cien monedas de plata. Lo agarró por el cuello y comenzó a estrangularlo. “¡Págame lo que me debes!”, exigió. [29] Su compañero se postró delante de él. “Ten paciencia conmigo —rogó—, y te lo pagaré”. [30] Pero él se negó. Más bien fue y lo hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda. [31] Cuando los demás siervos vieron lo ocurrido, se entristecieron mucho y fueron a contarle a su señor todo lo que había sucedido. [32] Entonces el señor mandó llamar al siervo. “¡Siervo malvado! —le dijo—, te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. [33] ¿No debías tú también haberte compadecido de tu compañero, así como yo me compadecí de ti?”. [34] Y enojado, su señor lo entregó a los carceleros para que lo torturaran hasta que pagara todo lo que debía. [35] »Así también mi Padre celestial los tratará a ustedes, a menos que cada uno perdone de corazón a su hermano».
El perdonar tiene que ver con el dónde gracia que Dios te ha dado.
El alma no quiere perdonar, pero Dios te manda a hacerlo.
La palabra te libera, pero tú también debes cumplir con ella.
La oposición no viene del diablo, viene del que no perdona.
Cuando tú comienzas a perdonar, él empieza a liberar, tú comienzas a perdonar, él comienza a limpiar, tú comienzas a perdonar, él empieza. Visitar.
Eres responsable en la tierra de no perdonar.
Si no perdonas, se revoca el perdón de la deuda. Dios perdona a quién perdona.
El que no está dispuesto a perdonar, no será perdonado.
Todas las personas son aconsejadas a perdonar.
El no perdonar resulta ser peligroso para los hijos de Dios.
Mateo 6:12 NVI
[12] Perdónanos nuestras ofensas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros ofensores.
Perdonar no es olvidar, es vivir con la ofensa del otro.
Dios mira tu corazón. Es ahí donde se manifiesta el pecado, y es ahí donde también debe manifestarse el perdón.
Los que no están dispuestos a perdonar, demuestran que no están arrepentidos.
Mateo 18:18 NVI
[18] »Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra quedará atado en el cielo y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo.
