Éxodo 3:11
[11] Pero Moisés dijo a Dios: —¿Y quién soy yo para presentarme ante el faraón y sacar de Egipto a los israelitas?
No es quién eres tú, es quien va contigo lo que hace posible las cosas.
La primera excusa de Moisés fue la falta de identidad, preguntarse “¿quién soy yo?”
Éxodo 3:12
[12] —Yo estaré contigo —respondió Dios—. Y te voy a dar una señal de que soy yo quien te envía: Cuando hayas sacado de Egipto a mi pueblo, todos ustedes me adorarán en esta montaña.
O es quien eres tú, es quién está contigo. Moisés tenía que decirle sí a adiós, levantarse y esperar la presencia de Dios.
Muchos se preguntan ¿Por qué no siento la presencia de Dios en mí vida?
Y la respuesta es sencilla, falta de obediencia.
Juan 14:21
Mateo 28:19-20
Cundo tu corazón está rendido y ligado a lo que Dios ama, su presencia siempre se va a manifestar en tu vida. Cundo eso sucede no es necesario que vaya por las cayes gritando que Dios está contigo, obedeciendo, a donde llegues eso se notará.
La manifestación de Dios está seguida de la obediencia, seas quien seas. No importa tu apellido, color de piel, tu pasado. Cuando dispones a obedecer a Dios, su presencia de va a manifestar en tu vida, porque es un principio.
El quiere que hagamos algo para ely con él.
Éxodo 3:13
[13] Pero Moisés insistió: —Supongamos que me presento ante los israelitas y les digo: “El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes”. Si me preguntan: “¿Y cómo se llama?”. ¿Qué les respondo?
La segunda excusa de Moisés fue, no conocerlo lo suficiente. Hay cosas que vas a aprender y conocer de Dios solo al caminar con él. ¿Cómo estás en el camino de conocer a Dios?
La presencia de Dios va contigo no solo para hacer cosas, sino también para que aprendas junto a él.
En el encierro, en la intimidad es que él se revela. Cuando él te manda a predicar la palabra, en medio de ese servicio se te revela en tu vida.
No puedes seguir siendo indiferente a Dios, a relacionarte con él.
Hay cosas que vas a conocer solo del corazón de Dios y eso pasará a medida que camina con él.
Isaías 43:10
[10] «Ustedes son mis testigos», afirma el Señor, «y mi siervo a quien he escogido, para que me conozcan y crean en mí, y entiendan que yo soy. Antes de mí no hubo ningún otro dios ni habrá ninguno después de mí.
La única manera de conocer a Dios es caminando con él y a la manera que lo conoces así se lo puedes presentar a otros.
No hay excusas para hacer la voluntad de Dios.
Hoy puedes usar lo que no sabes cómo excusa para hacer la voluntad de Dios. Cuando él lo que quiere es que obedezcas para usar lo que sabes y darte más.
Ciertamente debes conocer para aquellos que demandan, pero no es una excusa porque con lo que sabes, Dios lo usará.
Éxodo 4:1
[1] Moisés volvió a preguntar: —¿Y qué hago si no me creen ni me hacen caso? ¿Qué hago si me dicen: “El Señor no se te ha aparecido”?
La tercera excusa, es pensar no tener lo suficiente para hacer lo que Dios te pide.
Dios es un Dios que llama, pero también que capacita y equipa.
¿Tu Qué tienes en tu mano? No puedes tener dones ni llamados ocultos. Dios sabe lo que tienes y que está bajo tu administración.
No puedes callar el evangelio.
Marcos 16:20 NVI
[20] Los discípulos salieron y predicaron por todas partes, y el Señor los ayudaba en la obra y confirmaba su palabra con las señales que la acompañaban.
Con lo que Dios te ha dado haz señales. No esperes llegar a pensar que no dijiste lo que sabías, no fuiste a dónde debiste o no hiciste lo que tenías que hacer.
Siempre va a haber algo que te va a respaldar, que te equipa para cumplir con tu responsabilidad.
Cuando tú le das tus capacidades se convierte en capacidades de Dios.
Éxodo 4:10 NVI
[10] —Señor, yo nunca me he distinguido por mi facilidad de palabra —objetó Moisés—. Y esto no es algo que haya comenzado ayer ni anteayer, ni hoy que te diriges a este siervo tuyo. Francamente, me cuesta mucho trabajo hablar.
La cuarta excusa fue su tartamudez, el no saber hablar.
Para Dios no hay excusas.
Sí usarás esa pasión que usas para hablar de los demás para hablar de Cristo muchos estarían convertidos.
¿Si tienes capacidad para hablar, qué estás haciendo con ese talento?
Habla temblando, porque tienes un Dios sin limitaciones .
2 Pedro 1:21 NVI
[21] Porque la profecía no ha tenido su origen en la voluntad humana, sino que los profetas hablaron de parte de Dios, impulsados por el Espíritu Santo.
Tienes que ser una persona rendida al Espíritu Santo para que hablé por medios de ti.
Éxodo 4:13 NVI
[13] —Señor —insistió Moisés—, te ruego que envíes a alguna otra persona.
La cuarta excusa fue la verdad, en realidad él no quería ir. Que enviara a otra persona.
¿Estás esperando que Dios envié a otro lo que tú tienes que hacer?
Predicar el evangelio es un mandato para todos.
Puedes decirle a Dios que envíe a otro, pero él te está enviando a ti.
Moisés aprendió a caminar con Dios. Y comprendió que caminar con su presencia, lo era todo.
Lucas 6:46 NVI
[46] »¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo?
Ante cualquier excusa Dios te tendrá una solución y una respuesta.
