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Dios habla con Dios

Juan 17:9 PDT

[9] Ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que me has dado porque son tuyos.

La palabra primero te habla a ti, luego de que te habla, te corrige y te da poder para corregir a otros.

La palabra es cuando el padre habla.

Este versículo transmite el amor inseparable de Cristo con los hijos.

Tienes que desconectarte de las cosas que te contaminan, que te desvían, que te limitan a servir al necesitado.

Aquí se puede percibir como Dios hablaba con Dios, el Dios del cielo y el Dios que por medio del hijo, estaba en la tierra.

Juan 17:20 NVI

[20] »No ruego solo por estos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos,

Jesús nunca a dejado de orar por los hijos, lo hacia en la tierra y ahora lo hace en el cielo. Esa oración es para que cambies y seas herramienta para otros. Así como tú eres el fruto de él, otros sean frutos tuyos.

Jesús estaba orando por el futuro. Tu oración de hoy puede cambiar a muchos en el futuro, como la de Jesús te cambió a ti.

Si tú estás a los pies dale padre hoy, es respuesta para alguien que oró por ti.

Jesús oró y creyó, tu eres el resultado de esa oración. Tu debes vivir su ejemplo.

Hay despertarse, porque hoy los hijos están orando y buscando la comodidad para ellos mismos. En vez de orar por la necesidad de otros.

Jesús intercede por los hijos como parte de su propósito. Él sabía lo que iba a pasar por ellos, por eso oró.

La iglesia busca comodidad y Dios quiere es que sean santos. La iglesia quiere que le amén, pero Dios que la odien, por predicar su palabra.

Jesús no solo vió la fe, la provocó. Por eso vinieron las pruebas y persecuciones, para que la fe se despertara.

No puedes vivir ignorando lo que Dios hizo por medio de Jesús, por ti.

No puedes comprometerte solo con las cosas de la tierra y no comprometerte con Jesús.

Estás orando por oraciones que Jesús no haría. Él oró, pero no por comodidad para ti, sino para que estuvieses firme y dispuesto a predicar su palabra y reconciliar a otros con él. Debes sufrir por otros como Jesús sufrió por ti.

Sí él pudo orar por ti, sin siquiera verte, significa que tú puedes vivir por encima de todo lo que pueda venir. Su intercesión fue única. En ese versículo ves la oración poderosa que él hizo por ti. En esa oración fuiste recordado.

Sufres por lo que no tienes físicamente, pero no por estar muriéndote dentro de una iglesia.

Sí fuiste recordado en la oración de Jesús, debes vivir como separado para él. Él no oró por el mundo, oró por los hijos que Dios le dió.

El mundo no cree porque la iglesia no cree.

Ya tu no perteneces al sistema, ya no perteneces al mundo.

Como fuiste incluido en esa oración, obtuviste compromiso incluso antes de nacer.

1 Juan 4:4-6 NVI

[4] Ustedes, queridos hijos, son de Dios y han vencido a esos falsos profetas, porque el que está en ustedes es más poderoso que el que está en el mundo. [5] Ellos son del mundo; por eso hablan desde el punto de vista del mundo y el mundo los escucha. [6] Nosotros somos de Dios y todo el que conoce a Dios nos escucha; pero el que no es de Dios no nos escucha. Así distinguimos entre el Espíritu de la verdad y el espíritu del engaño.

Cuando buscas amar a tu manera te conviertes en estorbo de lo que Dios quiere hacer.

El que es de Dios se deja corregir, se deja gobernar por Dios, acepta el cambio. El que no es de Dios dice “yo no estoy de acuerdo con eso”.

Cuando se habla del mundo, se habla de sus prácticas.

Nadie cambiará, buscando en la palabra versículos que le favorezcan.

Lo que está dentro de ti alguien lo cela. Por eso no puedes hacer compañerismo ni amistad con los que le odian a él.

Santiago 4:4-5 NVI

[4] ¡Oh, gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios. [5] ¿O creen que la Escritura dice en vano que Dios ama celosamente al espíritu que hizo morar en nosotros?

¿Hasta cuándo te vas a seguir justificando que la carne es débil para seguir pecando?

Dale gracias a Dios que tú necesidad te hace buscarlo y congregarte.

La palabra dice que si tú eres uno con Jesús, la unificación de la iglesia con Jesús, creerán.

Juan 17:20-21 NVI

[20] »No ruego solo por estos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos, [21] para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.

La unidad verdadera es la unión viva con el Espíritu.

El padre envía al hijo para salvar al mundo, ahora el hijo envía al mundo para salvar al mundo.

Conviértete en una palabra viva que predique al mundo. Y que no busque al mundo sino a las personas que viven ahí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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