Mi conexión con Jesús – Parte IV

Jesús es la única y verdadera vid. Toda semilla que no se muera no dará frutos.
Juan 15:6-7
El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Permanecer en Cristo no es estar en un templo, no es tener responsabilidades como pastor, apóstol, líder, servidor, es más que eso. ¿de qué sirve permanecer en un templo con la vida hecha un desastre, haces todo en tu vida menos las cosas de Dios?
Cuando te rebelas hacia lo que Dios dice, lo haces también con tu salvador. Si no tienes la salvación segura yendo a un templo, menos la tendrás quedándote en casa. Nadie se va al cielo rebelado contra Dios. Puedes estar en la iglesia pero fuera del Reino de Dios. Debes permanecer en la iglesia pero también en Cristo, si estás en una iglesia pero no en Cristo, vives autoengañado.
¿Por qué si estás injertado como rama en la vid no das fruto? Rama que no da fruto será cortada porque es inútil, por lo tanto se seca. Lo que está seco va directo al infierno.
Si crees que lo terrenal es verdad ¿por qué no crees que lo espiritual es más aún?
Cada iglesia, por medio del pastor u apóstol, debe impartir la palabra para podar su iglesia. Los 5 ministerios son para edificar la iglesia, hay que comenzar a podarla.
Debes permanecer en Jesús y que su palabra permanezca en ti, es la única manera de que lo que pidas sea hecho. Tu oración tendrá respuesta cuando él y su palabra permanezca en ti.
Por sólo una vez que Dios conceda tu oración, no significa que esté contigo, es sólo compasión y misericordia. Debes ser pobre para que Dios te enriquezca con su misericordia.
¿Permaneces en Cristo y su palabra permanece en ti? ¿te estás alimentando diariamente con su Palabra? ¿por qué estás en una congregación y su palabra no permanece en ti?
¿dónde están los resultados de todas las horas de oración que haces? Si la palabra de Jesús no está en ti, no estás conectado con Jesús.
Dios te quiere salvar y el Espíritu Santo desea trabajar contigo, pero debes tener una determinación voluntaria y genuina, porque ellos te respetan.
No es sólo el que tenga fe sino el que también crea.
Hay evangélicos cristianos que son cortados y arrancados para que no siga consumiendo de la sabia de la vid.
Lucas 13:6-7
Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra?
No todo el que está en un templo está conectado con Dios, dentro de un templo hay personas más conectados con el mundo que con Dios.
La iglesia es el jardín, y el jardinero es Jesús, que viene cada día a cortar o podar las ramas de la vid esperando ver frutos.
No hay nada más triste que Dios se decepcione al llegar y no encontrar frutos en ti.
Si los médicos, en lo terrenal, no tienen misericordia de cortarle una extremidad a una persona por tener gangrena, Dios no la tendrá si tu vida es contraria a él, por lo tanto te cortará. Dios cortó a Saúl, también a Ananías y Safira.
Los que no tienen comunión con Jesucristo poco a poco se irán secando y quedarán en nada.
Hay muchos motivos para creer que las personas que no dan frutos no son verdaderos creyentes. Quienes no llevan ningún fruto, tarde o temprano también se quedarán sin hojas.
El trabajo del agricultor es ir a buscar frutos. Dios es Dios de lo sobrenatural que puede sacar manzanas de un árbol si desea comerla.
Hebreos 12:29
29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.
Muchos dicen, Dios es amor y cumplirá su propósito en mi, ciertamente, pero el quiere cumplir su propósito, no el tuyo.
Juan 15:7
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Juan 14:23-24
23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.
Cada vez que lees las escritura eres libre.
Si amas a Dios ¿por qué no haces lo que él te dice? Él no quiere que hagas algunas cosas, sino todas. Él no se dio a medias, el se entregó por ti, todo. Si tu dices estar en Cristo y no le haz dado todo, tienes un demonio de confusión. No es dar un poco y reservarse otro tanto, es todo.
¿cuándo Dios te va a amar? Cuando hagas todo lo que él diga.
No puedes decir que amas a Dios pero no al hijo. Le demuestras tu amor viviendo como él te dice. Donde Dios no ve a su hijo, no le parece seguro permanecer ahí.
Si cumples con amar a Dios y guardar su palabra tienes la promesa de que ambos vendrán a morar en ti.
El que no le ama, no le obedece, si no le obedeces simplemente no le amas. Los hijos le demuestran su amor a los padres obedeciendo.
Somos buenos vendedores de las cosas del mundo, pero no de la palabra de Dios.
Si te pones bravo con el mensajero, también lo haces con el que mandó la palabra, ¿y si te pones bravo con el que mandó la palabra cómo te vas al cielo?
Estás llamado a obedecer y a dar frutos. A ser verdadero discípulo y a ser una rama con frutos.
En ti debe permanecer la palabra y lo que demuestra eso es que la vivas. Vívela arreglando tu vida por medio de la palabra.
Juan 8:31
31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
Jesús hablaba con los que creían en él, hoy también lo hace, y eso te hace responsable de lo que escuchas. Eres responsable de seguir viviendo desordenado después de escuchar la palabra. Dios vino a limpiar y a quitar todo lo que no es de él. La verdad te hace libre.
El agradecimiento a Dios debe salir del corazón, si tienes un corazón dañado tu alabanza y agradecimiento estarán contaminados para el Señor.
Dios te concede los deseos de tu corazón cuando él lo reina, de esa manera también intercede por ti.
1 Corintios 2:16
16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.
Cuando te conectas con Cristo hasta tu mente puede tener la suya.
No puedes seguir perdiendo tiempo, es momento de salir del hueco que estás metido, en donde tu decidiste esconderte. Dios quiere sacarte de tu falso evangelio.
¿Estás decido a dejar entrar a Cristo en tú corazón?
Cuando no quieres vivir más con Jesús buscas a quien te divorcie, y toda persona que no colabore en que permanezca en Cristo, sino que colabora para que te descarríes, es abogado de Satanás. Esas son las tiñas que están enredando tu rama para que te seques y te vayas directo al infierno. La palabra de Dios dice que de ellos te apartes y los evites.

Publicar un comentario