Lo que ocurrió en Pentecostés

Lo que oc

Jesús vino a hacer muchas cosas en la tierra, una de ellas fue dejarnos al Espíritu Santo.

 

Muchas veces las personas que asisten a una iglesia no cambian por el simple hecho de que no les importa y no es su prioridad. Y si no es transformado él primero no puede transformar a otros.

 

Juan el Bautista bautizaba para el perdón de pecado, y entre tantos se bautizo también Jesús. Él era libre de pecado, pero lo conocía. Jesús entró sin obediencia a las aguas, y al salir lo hizo con obediencia y ahí fue que el Espíritu Santo se posó en Él, en forma de paloma.

 

El Espíritu Santo era la fuente de poder de todo el ministerio de Jesús. En ese tiempo había una promesa desde que el Espíritu Santo bautizó a Jesús con su poder, pero actualmente no es prioridad de la iglesia, por eso no se manifiesta.

 

No puedes creer más en lo que el diablo puede hacer que lo que Dios puede hacer. El poder del Espíritu Santo en ti puede acabar con todo poder del mal.

 

Jesús no hizo nada como persona sin el Espíritu Santo, pero la iglesia actual lo hace todo sin Él, todo es por elocuencia, conocimiento, orgullo, y no se ve el poder del Espíritu en ningún lado.

 

Jesús le prometió a sus discípulos que cuando Él se fuera al cielo iba a dejar al Espíritu Santo como su representante personal. Por lo tanto, nunca haz estado solo, cuando te sientes así es porque no haz tenido la revelación de su compañía, sino a la de las personas, así te hagan daño. ¿Cómo te puede hacer falta alguien que te hace daño pero no la compañía del Espíritu Santo?

 

El Espíritu Santo quiere hacer todo contigo, pero por desconocimiento tu no sabes que Él está y siempre ha estado ahí.

 

Jesús dejó al Espíritu Santo para que sea primero, tu consejero. Pero vas a las personas para que te aconsejen, porque vives desasociado de Él. Él es quien te guía a toda verdad, si todo lo hicieras con su guía y consejo nada te saldría mal. Pero para el ser humano es más importante una persona que Él.

 

También lo dejó como consejero, como consolador y ayudador. El Espíritu Santo es el llamado a ayudarte, si tú le dices “Espíritu Santo ayúdame, no tengo fuerzas, no puedo más, te necesito, ven” Él va a venir y ten por seguro que de ahí no vas a salir igual.

 

Agárralo de la mano y camina con Él. Debe ser tu guía, no puedes seguir haciendo lo que tú quieras.

 

Jesús hizo una promesa, y repitió lo que su papá le dijo. Si tú repitieras lo que tu papá dice ¿Cómo estuvieses?.

 

La iglesia antigua no hacía nada que no tuviese que ver con la presencia de Dios, estaban trabajando y la tenían, estaban en la casa y la tenían. Actualmente el ser humano necesita la presencia de personas.

 

Algo descendió el día de Pentecostés.

 

El dador del Espíritu Santo es Jesús, para recibirlo, primero, hay que recibir a Jesús.

 

Cuando Jesús resucitó, sucedió algo.

 

Juan 20:19-22

Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.

 

Dios no tiene compromiso con quien Él no mandó. Antes de enviar a una persona a hacer algo primero necesita la aprobación de Dios.

 

Para Jesús enviarte no se necesita protocolo, sino un proceso. Él para enviarte a hacer algo, primero debe ver la promesa en ti.

 

Repetir la Biblia sin la vida del que la hizo dentro de ti no causa ningún efecto.

 

No pasará nada en tú vida sino recibes a Jesús como amo y Señor, así vayas a la iglesia.

 

Pablo aceptó los principios básicos para la salvación.

 

Romanos 10:9

que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

 

Antes de que Jesús soplara al Espíritu Santo en la vida de los discípulos no lo habían recibido como amo y Señor. Y mientras eso no suceda Él no puede hacer nada en sus vidas, de nada sirve repetir una confesión sin aceptar a Jesús cómo dueño y amo.

 

Tu debes rendirle cuenta a Dios por tu vida, porque ya no es tuya sino de Él.

 

El nacimiento biológico no es nada sin el espiritual.

 

Se necesita un reconocimiento verdadero, es una confesión con arrepentimiento. Los discípulos recibieron a Jesús y vivieron como Él.

 

En el momento en que ellos confesaron a Jesús cómo su Señor y creyeron que Él los había resucitado de los muertos, fueron salvos.

 

Tu, sin Jesús como dueño, no puedes hacer lo sobrenatural. En lo natural tu te gobiernas, en lo espiritual te gobierna Padre, hijo y Espíritu Santo. ¿Quién te gobierna?.

 

Quien está gobernado por Dios tiene frutos de ello.

 

Nadie puede ver y recibir a Jesús y seguir igual.

 

Si tú te vuelves a Dios es la única manera de resistir al diablo.

 

No puedes esperar que otro haga algo por ti, la salvación es individual, tu debes hacer algo.

 

Juan 20:19

Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.

 

Cuando tu estés metido en tremendo problema y conflicto, en oscuridad y sin claridad, en medio en que no puedas hallar nada, ahí aparecerá Jesús. Él llega en el momento que menos esperas, pero es en el momento en que más lo necesitas.

 

Y luego de ver a Jesús su mirada cambió al Padre. Cuando ves a Jesús como Señor y dueño dejarás de gobernarte. Mientras Jesús no sea dueño de la iglesia seguirá el desorden en ella, cuando Él sea, habrá orden, amor, unidad, respeto, un mismo espíritu.

 

No puedes reconocer al Espíritu Santo como Señor, sino a Jesús.

 

¿Vas a seguir viviendo la vida que te agrada a ti o la que le agrada a Dios?

 

En Dios no hay edades para los llamamientos. La edad no es obstáculo para recibir la revelación del cielo.

 

En la iglesia moderna se habla de fe, pero primero quieren ver. Tu no oras para ver, tu oras para estar con tu Padre, y lo que él decida hacer, eso hará.

 

¿Tienes al Espíritu Santo en tu vida? La respuesta de eso lo da los frutos que des.

 

 

 

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