La pesca milagrosa

Lucas 5:1-5 RVR1960

[1] Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. [2] Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. [3] Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud. [4] Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. [5] Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.

 

Sí el se monta en tu barca, lo que tú no hiciste, él lo va a hacer. Jesús viene a decir “ahora deja que yo me monte en tu barca”.

 

Ellos le hablaban a Jesús desde su fracaso, no era que ellos no trabajaban sino que el trabajo no les daba el fruto que ellos esperaban y necesitaban, el fruto de su esfuerzo.

 

Jesús usó la escasez de Simón para enseñar a otros, así que Dios puede enseñar a otros con tu supuesto fracaso para dar una enseñanza a los demás con tu vida.

 

Echa afuera la frustración y la tristeza y cree en Jesús.

 

Cuando termina tus posibilidades es el momento perfecto para que Jesús entre en la escena.

 

Sí tus habilidades no te han dado los resultados que esperabas, entrégale todo a Jesús. El cansancio espiritual te agota, así que reposa en él.

 

Dios te dice que descanses, que él se montó en tu barca, porque no hay posibilidad que cuando eches la red ella salga vacía, porque el dueño del mar y de los peces se monto y no hay manera que ellos no obedezcan.

 

No hagas nada en lo que no invites a Jesús, ellos no tenían frutos de su trabajo porque no llevaron a Jesús. De seguro tu empezaste sin Jesús, pero no sigas metiendo la barca en el mar sin él, está vez móntalo en ella.

 

En tu nombre yo voy a echar la red. Hazlo una vez más.

 

Lucas 5:6-7 RVR1960

[6] Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. [7] Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.

 

No pienses que es mucho lo que recibas de Dios, alrededor tienes personas que esperaban tu fracaso, pero levántate, y a ellos exactamente, pídeles ayuda para que así glorifiques a Dios.

 

Dios estaba esperando un espectáculo para manifestarse en medio de los que decían que no iban a poder, para demostrar que él puede hacer un milagro en tu vida cuando quiera.

 

Lucas 5:8 RVR1960

[8] Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.

 

Que toda duda en tu vida se vaya. Dios va a obrar en tu debilidad y necesidad. Dios te dice “inténtalo una vez más porque ahora yo me montaré contigo”.

 

Fue tan grande y poderoso lo que Dios hizo que los que estaban alrededor entendieron que él es un Dios milagroso.

 

La fe que debes tener es que eso será multiplicado, así que se de bendición para otros desde ahora, no esperes que reboce, ya desde ahora puedes bendecir. Que tú fe te haga dar desde ya.

 

Una pesca milagroso empezará a descender. Y toda situación quedará avergonzada en medio de Dios.

 

Ese mismo Dios le dará orden al cielo para que todo se ponga de acuerdo y te den el sustento que necesitas. La bendición de Dios no depende del lugar, no está condicionada a qué la tierra esté buena o mala, sino a tu Dios, Jehová Jireth.

 

Suelta la angustia y la ansiedad porque no te dejará ver lo que Dios quiere hacer, Dios lo decidió. Estás a punto de ver la pesca milagrosa, y se llama milagrosa porque no depende de ti, sino del Dios de los milagros.

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