Hoy visitaré tu casa

 

Hoy Dios visitará tu casa te dice el Señor, no es otro día, es hoy. Y sabes que en dónde Jesús llega nada queda igual.

 

No es lo mismo conocer a alguien a qué conocer quién es, eso necesita una relación.

 

  1. Lucas 19:1-6 RVR1960

[1] Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad. [2] Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, [3] procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. [4] Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. [5] Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. [6] Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso.

 

Jesús te conoce, quizá viniste por curiosidad pero fue la excusa de Dios para visitar tu casa, porque solo él puede arreglar lo que sucede en ella.

 

  1. Lucas 19:7-10 RVR1960

[7] Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. [8] Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. [9] Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. [10] Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

 

Muchas veces la iglesia, al ver que Dios visita a un pecador, murmura, y resulta que Jesús lo visita porque su necesidad es tan  grande que él lo reconoció y quiso conocerle. Mientras los religiosos murmuraban, el pecador se sentaba con Jesús a la mesa.

 

Que tengas la necesidad de saber quién es Jesús. Zaqueo quería relacionarse con él, que a ti te pase lo mismo.

 

Zaqueo se ubicó en un lugar estratégico para no solo verle sino conocerle, reconoció que en medio de sus problemas y pecados sólo él podía cambiar su vida.

 

La vida de Zaqueo cambió drásticamente cuando Jesús entró en su casa. Si tienes problemas, circunstancias, caídas, hoy necesitas que Jesús entre a tu casa.

 

Determínate que Jesús entre hoy a tu casa porque necesitas que hoy él cambie tu vida en absoluto.

 

Hay personas alrededor que solo querían verlo, pero Zaqueo no le bastó eso.

 

  1. Marcos 10:46-50 RVR1960

[46] Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. [47] Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! [48] Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! [49] Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. [50] Él entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.

 

El ciego decidió soltar su capa y fue a donde estaba Jesús. Cuando sintió que estaba ahí, se levantó y fue, sin importar su ceguera, así era su necesidad para ir a donde estaba él. Una vida necesitada requiere ir a Jesús, suelta todo y llega a él.

 

Dios no todo lo va a hacer por ti. Por eso la iglesia se cansa, se desanima, porque la iglesia quiere ir a donde Jesús y que él lo haga todo. Pero resulta que en estás historias habían personas que necesitaban a Jesús y decidieron buscarlo.

 

Es necesario que provoques un encuentro. Que tengas una necesidad desesperada de ir a donde Jesús, no te ancles para que algo suceda, decídete, levántate y búscale.

 

¿Cuánto tiempo más te vas a quedar sentado? Como Bartimeo sentado en las puertas esperando que alguien haga algo por él.

 

Sí estás leyendo esto no es para que te quedes ahí, sino para levantarte y hacer algo. Aquí está Jesús y él te va a ayudar.

 

No puedes ir a la congregación porque no tienes nada que hacer, sino porque ahí está lo que tú y tu alma necesitan.

 

Su necesidad la llevó al quiebre. Su dinero no fue suficiente para resolver su problema. Hay personas cansadas y frustradas por no encontrar solución a sus problemas.

 

  1. Lucas 8:43-46 RVR1960

[43] Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada, [44] se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre. [45] Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado? [46] Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí.

 

Buscó a Jesús y su problema terminó.

 

Hay una diferencia, en buscar a Jesús a tener una necesidad de buscar el poder de Jesús. Habían muchos alrededor de Jesús, pero en esa multitud hubo uno con una demanda diferente. Si todo el mundo fue a sentarse tu no puedes ir a lo mismo, debes tener una necesidad desesperada. Y ahí es lo que va a provocar que Jesús te visite.

 

Cuando hay alguien que con sus lágrimas y esfuerzos que le dice “Jesús yo vine aquí por ti” va a llamar la atención de Jesús y él va a ir.

 

Ese método no puede ser cambiado ni sustituido.

 

Tu necesidad debe hacer que él no solo te visite, sino que se quede. Lo mismo que sucedió en el culto puede pasar en tu casa, y eso lo puedes provocar tu con tu necesidad. ¡Provócalo!

 

No puedes ir y que alguien provoque el ambiente, Porque si tú no lo sabes mantener se va.

 

Soy responsable de que Jesús se quede en mí casa.

 

Tu necesidad va a hacer que Jesús se manifieste.

 

  1. Lucas 8:46-48 RVR1960

[46] Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí. [47] Entonces, cuando la mujer vio que no había quedado oculta, vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo al instante había sido sanada. [48] Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.

 

Dios viene a arrancar esa necesidad que estás pasando. Y además te dará paz.

 

La paz de Dios te visita a esta hora.

 

Hay personas que a causa de la perturbación que tiene, el diablo le está dando una única solución, que acabe con su vida.

 

Muchos se sienten mal y desesperados porque pensaron que por lo que han hecho Jesús los iba a dejar ahí. Pero para ti llegó la salvación y Jesús a tu casa.

 

Hoy es el momento en el que Dios decidió acabar con lo que te atormenta, hoy es un día de liberación y salvación, vino a buscarte Porque te habías perdido.

 

Hay personas que están siendo acusadas y señaladas por su vida, y piensan que la voluntad de Dios es que no vaya a él, pero la verdad es que necesitas a Jesús. A Zaqueo nadie le estaba buscando, su necesidad lo hizo hacer una estrategia para llegar a su ayuda. Toda la circunstancia le hizo buscarlo con desespero a pesar, incluso de qué y quienes le rodeaban. Todos los que te acusan y señalan por lo que hiciste, verán que Jesús vino a buscarte y a decirte que solo él es que puede cambiar esa situación y cambiar la circunstancia que tú vida necesita.

 

 

El diablo cuando vino a robar no se refiere a tu dinero, sino a tu propósito, tu paz, tu tranquilidad, lo que Dios te ha dado.

 

Los vicios no te van a sacar de ahí, así te drogues, bebas, o hagas lo que hagas, porque ese vacío en tu espíritu solo lo puede llenar Jesús.

 

El Espíritu de Dios vino a llenar tu espíritu, porque ese vacío que tienes en tu espíritu no lo puede llenar nada ni nadie sino Jesús.

 

Las necesidades de tu alma, tu espíritu y tu cuerpo van a encontrar respuesta en un encuentro con Jesús.

 

La necesidad de Zaqueo no hizo que ni su dinero y estatus lo limitaron a que buscará a Jesús, se montó en el árbol. Nada más eso le dijo a Jesús el tamaño de su necesidad. Él no escatimó lo que era, sino entendió que eso solo iba a suplir su necesidad.

 

No puede haber mejor encuentro que tú necesidad con el deseo de Jesús de ayudarte y salvarte.

 

Es el momento preciso para que Jesús entre a tu casa, porque si eso pasa, a dónde tú vayas vas a llevar a Jesús.

 

Que Jesús haya llegado a cambiar tu vida, no tiene precio.

 

Hay personas que se sienten indignos de que Jesús entre a su casa, piensan que no merecen otra oportunidad para que él los cambie y use, pero resulta que él vino a buscar lo que se había perdido. Esa circunstancia es propicia para que él entre a tu casa. Digan lo que digan Jesús quiere entrar a tu casa hoy. Jesús viene a hacer el milagro de la restauración.

 

En Zaqueo empezó los frutos del arrepentimiento, nadie lo forzó, solo la llegada de Jesús a su casa hizo que eso sucediera.

 

Filipenses 3:7-8 RVR1960

[7] Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. [8] Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,

 

Cuando te acercas a Jesús lo que vas a perder es todo lo que te genera dolor, estrés, impaciencia, problemas.

 

Todo a lo que estabas agarrado que no es Jesús, lo que es mentira, empieza a desaparecer ¿Estás dispuesto aunque te duela?

 

Si lo que quieres es a él, entonces que quite todo lo que no es de él, que quite todo lo que no le pertenece.

 

Zaqueo tenía todo y todo eso lo dejó a un lado Porque reconoció que necesitaba a Jesús. Y eso no significa ser pobre, porque él vino para que tú seas prosperado en todo, sino que eso no sea un obstáculo para que busques a Jesús.

 

Filipenses 3:7-8 PDT

[7] En esa época pensaba que todo eso era muy valioso, pero gracias a Cristo, ahora sé que eso no tiene ningún valor. [8] Es más, creo que nada vale la pena comparado con el invaluable bien de conocer a Jesucristo, mi Señor. Por Cristo he abandonado todo lo que creía haber alcanzado. Ahora considero que todo aquello era basura con tal de lograr a Cristo.

 

La salvación para muchos es un milagro, Porque se sentían tan indignos, pensaban que su destino era perderse. Pero resulta que en cada despertar estás presente bajo la misericordia de Dios que te ha dado una nueva oportunidad.

 

Tu viniste por una necesidad y él llegó porque te ama.

 

 

 

 

 

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