Hijos del corazón

Muchas veces olvidas de donde Dios te sacó, y entras en un orgullo o altives que te aleja de Dde Él.

 

Gálatas 4:4-6 RVR1960

[4] Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, [5] para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. [6] Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!

 

Muchas veces sientes celos porque alguien llega a la casa del Padre y lo exaltan o Dios lo usa, y resulta que esos celos van dañando poco a poco el corazón.

 

Todo lo que tienes y haz recibido es por gracia. ¿Podrás hacer algo para que Dios te ame más o te ame menos?

 

Eres especial, pero no confundas eso con querer hacer lo que quieres. Tu fuiste sacado de lo más profundo.

 

¿Dónde estarías hoy si Dios no hubiese llegado a tu vida? Fue por su amor.

 

1 Corintios 1:25-31 RVR1960

[25] Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. [26] Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; [27] sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; [28] y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, [29] a fin de que nadie se jacte en su presencia. [30] Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; [31] para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.

 

Toda la gloria es de Él y debe ser para Él. Solo eres un instrumento para su gloria y honra.

 

Romanos 3:23-24 RVR1960

[23] por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, [24] siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

 

Jesús es el único que merece la gloria y la honran por los siglos de los siglos sobre todo lo que está en la tierra y debajo de ella.

 

  1. Juan 1:11-12 RVR1960

[11] A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. [12] Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

 

Fue algo inmerecido. Por cuanto todos pecamos fuimos destituidos. Pero Jesús vino a restaurar la relación del Padre con la humanidad. Fue el único. Y gracias a su gracia tienes relación y comunión de nuevo con el Padre.

 

Termina con esa actitud que lastima y señala, como si Dios tuviese hijos de primera o de segunda, Él no tiene preferencia. Él no te ama más que al que está perdido, o no te ama más porque tú lo buscas y el perdido no.

 

Dios no está interesado en títulos o méritos. Está bien que te prepares porque eso es para tu vida en la tierra, pero para el cielo no sirve. Dios ama a todos por igual.

 

Tu recompensa viene del cielo.

 

  1. Lucas 14:1-22 RVR1960

[1] Aconteció un día de reposo, que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante, que era fariseo, estos le acechaban. [2] Y he aquí estaba delante de él un hombre hidrópico. [3] Entonces Jesús habló a los intérpretes de la ley y a los fariseos, diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? [4] Mas ellos callaron. Y él, tomándole, le sanó, y le despidió. [5] Y dirigiéndose a ellos, dijo: ¿Quién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo sacará inmediatamente, aunque sea en día de reposo?, [6] Y no le podían replicar a estas cosas. [7] Observando cómo escogían los primeros asientos a la mesa, refirió a los convidados una parábola, diciéndoles: [8] Cuando fueres convidado por alguno a bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él, [9] y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: Da lugar a este; y entonces comiences con vergüenza a ocupar el último lugar. [10] Mas cuando fueres convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba; entonces tendrás gloria delante de los que se sientan contigo a la mesa. [11] Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido. [12] Dijo también al que le había convidado: Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te vuelvan a convidar, y seas recompensado. [13] Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos; [14] y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos. [15] Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios. [16] Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos. [17] Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado. [18] Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses. [19] Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses. [20] Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir. [21] Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos. [22] Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar.

 

A veces te pones tan cuadrado para el Señor que chocas con lo que el Él quiere hacer.

 

  1. Lucas 14:23-26 RVR1960

[23] Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa. [24] Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena. [25] Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: [26] Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.

 

Anteriormente la salvación era solo para Israel y las 12 tribus. Pero como esta historia ellos estaban ocupados. ¿Hoy cuáles son tus excusas? ¿Será que pones excusa cuando Dios te invita a hacer su obra, a ir a su iglesia o a estar en su presencia?

 

Amar a tu prójimo te conviene, porque sino lo haces tú mismo estás cerrando las puertas para que Dios no te bendiga.

 

El amor que tienes no es tuyo, así que como lo recibiste debes darle a otros.

 

1 Juan 4:5-21 RVR1960

[5] Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. [6] Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error. [7] Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. [8] El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. [9] En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. [10] En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. [11] Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. [12] Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. [13] En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. [14] Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. [15] Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. [16] Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. [17] En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. [18] En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. [19] Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. [20] Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? [21] Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.

 

Es muy fácil amar a quien amas, pero el verdadero amor es amar a quien no te ama, ahí está la prueba difícil.

 

Dios, el Padre, te amó primero. Y Él no lo dijo, lo demostró. ¿Qué estás haciendo tú para demostrar también ese amor?

 

  1. Juan 3:16-18 RVR1960

[16] Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. [17] Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. [18] El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

 

Dios no pierde sus esperanzas de salvar al perdido, y tú eres su herramienta.

 

Filipenses 3:8 RVR1960

[8] Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,

 

El apóstol Pablo tenía mucho de qué gloriarse, pero lo desechó por amor a Dios. Él tuvo un encuentro con el Señor y lo cambió. Tu todos los días de tu vida necesitas ese encuentro.

 

A Dios no le importa nada de lo que tienes físicamente o monetariamente, a Él le importa es tu corazón.

 

Están entrando Josés a la casa que necesitan de Dios. Y tú, cómo su herramienta le debes demostrar el amor que Dios te ha dado.

 

  1. Mateo 5:9 RVR1960

[9] Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

 

Debes ser pacificador a donde vayas, porque los pacíficos son hijos de Dios.

 

Las personas reconocen que eres hijo porque la paz de Dios está en ti. Y a donde llegues, de esa paz debes dar a quien lo necesite.

 

Eres hijo de su corazón.

 

Todo lo que tienes es por su amor y por su gracia. Te limpió, te sanó y te rescató con su amor incondicional.

 

Y gracias a ese amor estás aquí.

 

Publicar un comentario