El propósito de mi liberación

Quizá para ti la liberación no tiene un propósito, pero para Dios sí.

 

1 Juan 3:8 RVR1960

[8] El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

 

Si Jesús está dentro de ti es para liberar a otros. Hay que evaluar hasta dónde realmente eres libre, porque si tú no liberas a nadie es porque tú aún no eres libre.

 

Si tú primero no matas lo que hay dentro de ti seguirás sembrando a los demás lo que tú tienes.

 

Marcos 5:6-16 NTV

[6] Cuando Jesús todavía estaba a cierta distancia, el hombre lo vio, corrió a su encuentro y se inclinó delante de él. [7] Dando un alarido, gritó: «¿Por qué te entrometes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡En el nombre de Dios, te suplico que no me tortures!». [8] Pues Jesús ya le había dicho al espíritu: «Sal de este hombre, espíritu maligno». [9] Entonces Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? Y él contestó: —Me llamo Legión, porque somos muchos los que estamos dentro de este hombre. [10] Entonces los espíritus malignos le suplicaron una y otra vez que no los enviara a un lugar lejano. [11] Sucedió que había una gran manada de cerdos alimentándose en una ladera cercana. [12] «Envíanos a esos cerdos —suplicaron los espíritus—. Déjanos entrar en ellos». [13] Entonces Jesús les dio permiso. Los espíritus malignos salieron del hombre y entraron en los cerdos, y toda la manada de unos dos mil cerdos se lanzó al lago por el precipicio y se ahogó en el agua. [14] Los hombres que cuidaban los cerdos huyeron a la ciudad cercana y sus alrededores, difundiendo la noticia mientras corrían. La gente salió corriendo para ver lo que había pasado. [15] Pronto una multitud se juntó alrededor de Jesús, y todos vieron al hombre que había estado poseído por la legión de demonios. Se encontraba sentado allí, completamente vestido y en su sano juicio, y todos tuvieron miedo. [16] Entonces los que habían visto lo sucedido, les contaron a los otros lo que había ocurrido con el hombre poseído por los demonios y con los cerdos;

 

Jesús liberó a un hombre que tenía posesión satánica.

 

La iglesia debería ser la respuesta para los endemoniados, pero no lo es por estar y tener más influencias que los que están afuera.

 

Cuando tu estás lleno de Jesús las personas corren hacia a ti para que los liberes, sino sucede es porque estás vacío de Jesús.

 

Jesús, cuando el hombre gritó, no lo vio a él, vio a los demonios que estaban dentro de él.

 

Toda manifestación que no es de Dios es del diablo y si no lo reprendes te gobernará a ti y a tu casa.

 

Cuando Jesús le preguntó los demonios tuvieron que decir la verdad, porque la mentira no puede con la verdad, que es Jesús.

 

El diablo no construye, destruye, pero usa cuerpos.

 

La lastima mantiene a los demonios en los cuerpos.

 

Al diablo le funciona lo que hace porque copia a Dios, a ti no te funciona porque no copias lo de Dios.

 

Cuando mandas a los espíritus a irse y no sucede es porque ellos obedecen es a Cristo, y si Cristo no está en tu vida no te pueden obedecer.

 

El diablo usa personas y animales para hacer su propósito.

 

Lo que tú ves normal es anormal para el reino de los cielos.

 

El diseño del cielo es perfecto.

 

No existe gente loca, sino gente poseída.

 

No puedes acostumbrarte a lo que no es de Dios. Las personas endemoniadas no deben ser algo normal para tu vida y menos acostumbrarte a eso.

 

En esta historia hubo una liberación de un ser humano que estaba gobernado por demonios. Pero lo que haces tú actualmente es tenerle lastima a los endemoniados es vez de liberarlo, y esa lastima alimenta a los demonios, y mientras esté alimentado el cuerpo está fortalecido y el diablo lo sigue usando. La lastima no cambia ni libera a nadie.

 

Jesús se encontró con una necesidad desatendida por los cristianos.

 

El hombre estaba tan agradecido con Jesús, por haber hecho lo que nadie hizo, que quería seguirle.

 

Marcos 5:18-20 NTV

[18] Mientras Jesús entraba en la barca, el hombre que había estado poseído por los demonios le suplicaba que le permitiera acompañarlo. [19] Pero Jesús le dijo: «No. Ve a tu casa y a tu familia y diles todo lo que el Señor ha hecho por ti y lo misericordioso que ha sido contigo». [20] Así que el hombre salió a visitar las Diez Ciudades de esa región y comenzó a proclamar las grandes cosas que Jesús había hecho por él; y todos quedaban asombrados de lo que les decía.

 

¿Tu agradecimiento a Jesús te lleva a seguirlo? Él es el único que ha hecho lo que nadie ha podido hacer por ti, es tu sanador, tu proveedor, tu ayudador, tu socorro, tu ayuda, tu vida.

 

Dios no es una droga, que se necesita de ratico, que cuando se te pasa la dosis lo buscas, es un Dios que debes buscar y tener siempre y para siempre.

 

Tu eres el propósito de Dios para los que te rodean y donde estás.

 

La palabra es viva y eficaz y puede hacer lo que tú no puedes hacer.

 

Tu no puedes cambiar a nadie, pero déjate tu cambiar, solo eso, tu testimonio hará que otros busquen lo que a ti te cambió.

 

El verdadero amor transforma, el falso tapa los demonios.

 

El hombre se convirtió en el instrumento para liberar a los demás. Tu debes también serlo Porque Jesús te hizo libre, y es para liberar a los necesitados. No puedes aliarte a los que están endemoniados, debes liberarlos.

 

Él, al ser libre, no predicó con mensajes adornados, predicó con su vida.

Eso solo lo hace gente agradecida, que sabe qué hizo Dios por él.

 

Él no estaba dando testimonio propio, estaba dando testimonio de lo que Jesús había hecho en él.

 

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