Dios tiene recursos ilimitados y están a tu disposición

Existen unos recursos que están a tu disposición y al cumplir con los requisitos para obtenerlos nadie puede quitártelos porque ya son tuyos.

 

Muchas veces te preguntas, “pero si yo diezmo, ofrendo, doy primicias ¿Por qué estoy así?” Sientes que das y das y que cada día tienes menos. Empiezas “Señor pero está semana diezme todo, ahora no tengo nada” resulta que después que das, matas la semilla porque el diablo te saca la palabra de maldición. Y cuando las circunstancias te visitan la mente te dice “si no hubieses dado tuvieses para esto”. Pero no olvides que Dios tiene respuesta para todo, no busques respuesta mental, porque al hacerlo te agotas, lo espiritual no necesita respuesta mental, se busca estando de rodillas, en la oración y en el cielo. No busques respuesta mental porque te bloqueas.

 

Hoy mismo tiene que visitarte lo ilimitado de Dios. Tráele a Dios a memoria lo que haz dado y sembrado, pero trae tu a memoria el tiempo que no le haz dado. Dios está más interesado en tu tiempo que de tu dinero, porque Él necesita usarte, cuando eso suceda tu cosecha llega.

 

Hay momentos que Dios te imposibilita para que entiendas que sin Él nada puedes hacer.

 

Adán en su mente ilimitada le puso nombre hasta a su esposa. Todo lo que hoy tú conoces con su nombre lo hizo Dios pero por medio de un hombre. Dios le dio esa mente ilimitada, y también te la dio a ti para poder usarte.

 

Tu no das para reclamarle a Dios sino para que tú semilla se multiplique. No murmures y critiques porque matas la semilla, aunque necesites eso que sembraste cierra tu boca.

 

En la palabra existió un hombre que estaba más pendiente de la multiplicación que del Dios que multiplicaba.

 

2 Crónicas  26:6-9

Amasías contrató también a cien mil soldados valientes de Israel por tres mil trescientos kilos de plata.7. Pero un hombre de Dios fue y le dijo:—Su Majestad, no deje que el ejército de Israel vaya con usted porque el SEÑOR no está con Israel, ni con esa gente de Efraín.8. Ahora bien, si decide ir así, hágalo, esfuércese para la pelea, pero Dios le hará caer en frente de sus enemigos, porque Dios es quien ayuda o hace caer en la batalla.9. Entonces Amasías le preguntó al hombre de Dios:—Pero entonces, ¿cómo recupero los tres mil trescientos kilos de plata que le pagué al ejército de Israel? Y el hombre de Dios le respondió:—El SEÑOR tiene y le puede dar mucho más.

 

Hay momentos que tú no puedes andar con evangélicos porque a veces son peor que los inconversos. Así le pasó a este hombre, creía que por estar con ellos iba a ganar la batalla.

 

No puedes andar con evangélicos de boca, sin temor a Dios, debes saber con quién puedes andar y con quién no, porque no todo lo que brilla es oro. Dios te quiere cuidar de los falsos, y sino obedeces tendrás consecuencias.

 

Dios lo puede hacer y lo va a hacer, por amor a ti.

 

Dios te dice que lo dejes a hacer las cosas. Esto es una alerta.

 

Jehová puede darte mucho más que eso. Deja que Dios haga lo que tiene que hacer, y déjalo trabajar.

 

Dios quería cuidar a este hombre.

 

No puedes estar más pendiente de lo que diste que de quién te lo dio. En ese momento el diablo va a hacer lo posible para sacarte la palabra y que mates la semilla para que no puedas recibir la cosecha. Dios quiere bendecirte.

 

Los países a escala mundial van a tener una visitación por parte de Dios y la economía va a llegar al límite, y Dios necesita a alguien que lo diga. Pero no te preocupes porque tu no necesitas de un recurso humano, tu garantía de provisión es tu siembra, tu diezmo, tu primicia.

 

Nunca permitas que las consideraciones financieras dicten tu conducta, no te puedes dejar arrastrar por la condición de un país o del mundo, que estés feliz y alegre cuando tienes finanzas pero mal humorado cuando no tienes, si es así debes preguntarte ahí ¿Dónde está el Espíritu Santo?. Si tú haz dado al Reino de Dios cree que siempre tendrás cosecha.

 

El diablo siempre va buscar matar tu semilla por medio del poder de tu boca. El va a buscar que murmures por lo que diste, y si lo logra matas tu semilla.

 

Si tú eres una persona que Dios te usa, ¿Crees que Dios te va a dejar sin nada para dar en el momento difícil? Quizá todo lo que haz dado durante tu vida cristiana no lo haz recibido de regreso, pero era porque Dios necesitaba preparar tu corazón para darte lo que Él tenía para ti.

 

No siembres planificando qué vas a hacer con lo que vas a recibir de vuelta, no te preocupes de cuándo va a llegar. El hecho de que aún no haz recibido frutos no significa que Dios no te lo va a dar, es porque el tiempo en el que no lo habías recibido de vuelta Dios estaba preparando tu corazón.

 

El propósito de Satanás es hacerte creer lo contrario.

 

Tu deber es sembrarle a Dios, pero cuando lo haces y no ves nada tu mente comienza a trabajar y pensar en lo que diste y ahora necesitas.

 

¿Quién te dijo que Dios no te va a dar más que eso?

 

Llegó el tiempo de la multiplicación. Todo lo que diste lo sembraste en tierra fértil, en el banco de los cielos. Lo que diste Dios te lo devuelve 7 veces más. Es el año de la retribución, de la multiplicación y de recibir y ver lo que no habías visto.

 

El profeta no puede hablar por sus propios medios, debe hablar lo que Dios le dice, si habla por sus medios es responsable de lo que salió de su boca.

 

Jehová puede darte mucho más que esto.

 

Murmuraste, criticaste, pero hoy Dios te dice que puede darte mucho más que eso.

 

Ponte la mano en el corazón y pregúntale si está preparado.

 

¿Qué otra cosa es confiar en Dios sino creer que lo que diste lo recibirás de vuelta? Si lo que perdiste fue para Él es la garantía de que se va a multiplicar. Para ti estaba perdido, pero para Dios era el momento de preparar tu corazón para poder recibir en su momento.

 

Muchas cosas la tenías como perdidas, pero tú mente te mintió.

 

Dios no se queda con nada. Amasías le había sembrado al pueblo de Israel, a los hijos de Dios. Cuando tú siembras a un verdadero hijo de Dios eso no se pierde, se está multiplicando.

 

Dios podía darte todo lo que habías dado, pero resulta que vio como prioridad prepararte el corazón para que el diablo no dañara lo que ibas a recibir con un espíritu de avaricia.

 

Dios es justo, bueno y solvente. Si tú das Él cumple para que no le reclames nada como Amasías.

 

Dios preparó todo primero para hacer lo que iba a hacer.

 

La economía de la tierra es fluctuante pero la economía divina no fluctúa, es estable e infinita.

 

Dios suple de acuerdo a nuestras necesidades. Si estás necesitado calificas hoy para recibir de Él. La voluntad de Dios no es que su pueblo pase necesidades ni tampoco que sus hijos le estén pidiendo a otros.

 

Dios quiere que tengamos más y más.

 

¿Crees que porque tu le des hoy a Dios vas a tener menos? Cuando tú le das todo a Dios Él te da su todo.

 

No importa lo que des, Dios lo multiplicará en una cantidad más grande de lo que diste. Todo lo que das te pone en posición de recibir.

 

No lo olvides, a partir de hoy no abras la boca. Mantente callado y creyendo de que Dios lo dijo y Él lo hará.

 

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